[Téndaz se detiene frente a la puerta de su habitación con el corazón palpitando con fuerza. Ya no es tan joven como para andar corriendo de esta manera. Pero no sabe si el corazón le late así por haber corrido tanto o por escuchar de nuevo esa familiar melodía. Lasinia... Pone la mano sobre el manillar de la puerta, pero todavía no lo hace girar. Respira con dificultad mientras algunas preguntas inundan su mente... ¿Quién había en la habitación? ¿Quién había activado la música?].


[Lira ya no se siente aprisionada, puede volver a moverse pero le duele todo su cuerpo, siente escalofríos, se siente débil. Piensa “la curiosidad mató al gato" y decide volver al comedor, apoyándose en las paredes consigue avanzar hasta las escaleras, su cuerpo empieza a no responderle. De cuatro patas sube por ellas, consigue llegar al almacén y deslizarse hasta la puerta de este, la abre y consigue sacar medio cuerpo fuera cundo ya recae desfallecida.
Velar ve como la puerta de la cabaña se abre y ve como su hermana cae, inmediatamente sale corriendo hacia ella se agacha y la coge entre sus brazos.]
-¿Estas bien? ¿Qué te pasa? ¿Qué ha ocurrido? ¿Quién te ha hecho esto?
[Lira abre los ojos y mira a su hermano]
-No ha pasado nada, luego te cuento…, podrías llevarme a nuestra habitación, estoy agotada.
[Lira se desvanece, su hermano preocupado pero algo más tranquilo al ver que no tiene ninguna herida y que solo parece cansada decide llevarla a su estancia, levanta su vara y vuelve a transportarse, esta vez con su hermana en brazos hasta la parte superior de la escalera, abre la puerta de la escalera y vuelve a usar su poder de transportación dejando por ahora la sala principal de la posada.]
(Iris oye en sueños las palabras de Azkabe, se levanta rápidamente de la cama y abre la puerta.)
Tranquilo Azkabe, claro que te ayudaré, haré lo que me pidas. Esto es muy importante para mí, y sabré recompensarte. Metete en tu habitación, yo me quedaré fuera y vigilaré para que todo el que pase lo haga sin hacer ningún ruido. Ahora bien, ¿Cómo podré saber si algo va mal para socorrerte?
(Mientras decía esto ya había cerrado la puerta de su habitación y agarró al brujo del brazo para facilitarle el andar)
[El anciano anda con presteza hacia su habitación adelantando ágilmente a Iris. Parece un niño que esté emocionado porque va a jugar a un juego nuevo. Pone cara traviesa].
- Muy bien, jovencito. Lo haremos así. Tú te quedas bajo el marco de la puerta de mi habitación, con la puerta abierta, y vigilas el pasillo. Has de procurar que nadie rompa mi concentración, el menor fallo en este tipo de ritual puede ser fatal, ¿entendido joven? Eeeeee, eso. Así, como la puerta estará abierta y tú estarás casi dentro de la habitación podrás ir observándome de vez en cuando. Pero centra toda tu atención en el pasillo, no he dejado de oír correteos desde hace mucho rato, y así no se puede uno concentrar.
[Ázkabe entra en su habitación y se sienta sobre sus pies en el centro del círculo que hay dibujado en el suelo...]
- ¿Preparado? -pregunta a Iris con expresión muy seria-. Y recuerda, es muy importante que no se perturbe mi concentración, si no... Bueno, digamos que si no mejor que los Dioses nos protejan, sobretodo a tí y a mí, jovencito. Jum, jum, jum... -se ríe de forma algo nerviosa a pesar de intentar transmitir tranquilidad.
[Nenu, tras comprobar que su fuerza no puede luchar contra el peso de Fanshira, decide ir a pedir ayuda a alguien. Oye muchos correteos y andares por los pasillos así que piensa que salir por la puerta de la habitación será la opción más rápida para que alguien les ayude. Corre hacia la puerta,la abre y....o no!!....Téndaz se encontraba justo detrás....]
- ¡Téndaz! Tenemos graves problemas! Fanshira está moribunda y necesitamos que alguien la sane...si es que no ha muerto ya...glups! Todo esto tiene una explicación...de verdad...puedes confiar en mí! [Lo coge de la mano para arrastrarle dentro de la habitación]
- Mírala! En el suelo! Siento haber tenido parte de culpa...Es que ella estaba poseída por una muerta cuando yo le hice un exorcismo...cosa que yo no sabía que pudiera hacer hasta que lo hice y entonces vi que al hacerlo la muerta marchaba de su cuerpo y ella se puso así...glups![Nenu continúa su historia dándole más detalles sobre la danza que hizo y todo lo que ocurrió, sin nombrar la trampilla, claro, eso lo omite]
[Téndaz observa la escena estupefacto: Nenu y Fanshira en su habitación, y esta última muerta... No puede escuchar nada de lo que Nenu le dice porque no oye, la sangre se le ha agolpado en los oídos. Conforme reacciona, la cara se le va poniendo más y más roja].
- ¿Fanshira? ¿Muerta...?
[Incrédulo se agacha frente a la sacerdotisa haciendo caso omiso de los frenéticos revoloteos de Nenu. Su parloteo se funde con la música. Fanshira no respira, su corazón no late y está helada. Entonces ve el anillo en su dedo].
- Lasinia... Otra vez no, ¡NO! ¡NOOOOO!
[Téndaz se pone en pie, echa a Nenu de la habitación de un sólo empellón y cierra la puerta con llave].
- ¡Fuera maldita!
[Sólo tiene unos momentos, así que intenta recordar con rapidez donde guarda aquel remedio tan potente. Lo tenía guardado para una urgencia como esta, pero ahora no recordaba dónde... Seguro que estaba en uno de los rincones secretos de su habitación, ¿pero cuál? Su mirada vuela frenética de un extremo a otro].
- Vamos, vamos, acuérdate...
[Da un salto, manipula algunos objetos y vuelve con una cosa en la mano cerrada. La utiliza en Fanshira mientras le arranca el anillo de un tirón. Su fuego brilla todavía y el frío que desprende se extiende por todo su cuerpo.
Una lágrima brota de sus ojos. Lentamente, va hacia el armario y detiene la música. Luego cierra la trampilla de la chimenea y le pone un candado].
- Lasinia...
[Nenu, tras salir de la habitación empujada vílmente por el posadero decide escuchar tras la puerta para ver si ocurre algo interesante. Lo único que oye es un simple : "Vamos, vamos, acuérdate..." y " Lasinia...". Para Nenu el panorama pintaba mal, puesto que encima de no encontrar nada en la habitación, ahora Fanshira yacía moribunda en el suelo de la habitación de Téndaz. Piensa que al menos había expulsado la muerta de su cuerpo]
- Téndaz! Explícame lo que ocurre! No me dejes en ascuas...tengo derecho a saber cómo está mi amiga...[ A medida que pica en la puerta mientras grita a Téndaz esas palabras comprende que de momento no tiene nada que hacer allí. Ahora el posadero cuidará de Fanshira. Se gira y se dirije a su habitación a descansar un poco. Está agotada]
[Nael sale de su habitación y nota que algo le presiona las piernas].
- ¡Oh! ¡Hola pequeña! Perdona, no te había visto.
[Alza a Nenu en brazos como si fuera una pluma].
- ¿Que tal estás pequeña? Creo que me he quedado dormido... hee, heee, heeeeeee. ¿Adónde vas? Tienes mala cara, ¿sabes?
[Nenu que ya no se acordaba siquiera de que compartía habitación con Nael se algra mucho de verlo. Cuando la alza siente que la invade la tranquilidad de lo familiar]
- Nael!..cuántas cosas han ocurrido mientras dormías. Me alegro de verte. Esto, podrías dejarme en el suelo, no me encuentro muy bien y creo que necesito descansar un poco.
Antes he de comunicarte una noticia. No creo que te guste. Fanshira se encuentra en el cuarto de Téndaz, el posadero, y está tumbada en el suelo no sabemos si viva o muerta. Yo no puedo hacer nada puesto que Téndaz me ha echado de allí y ha cerrado la puerta de entrada y supongo que también la trampilla. Es una larga historia. Lo mejor es, si es que quieres ayudarla que tú mismo vayas a ver lo que le ocurre. [ Nenu indica a Nael cuál es la habitación de Téndaz]
- He de avisarte que si sigue viva estará con un poco de shok puesto que la poseyó el espiritu de una muerta.
[Nenu suspira]
- Pobre chica, que vida más difícil... Bueno, Nael, me dejas no? Me iré a echar la siesta.
[Después de 4 horas Lina Rivfor decide salir al pasillo. Se ha puesto una indumentaria nueva. Su vestido es de color lila y su escote es de ensueño. La falda es larga y de un tejido fino con una caída que marca por debajo las curvas que lina posee.
Ha estado pensando en ir al cuarto de Iris puesto que marchó de la mesa y tal vez Iris se lo hubiera tomado mal. Pensaba en irlo a saludar y en invitarlo nuevamente a tomar algo juntos. Se dirije hasta llegar a la puerta de su habitación]
(Iris mira atento al viejo)
Tranquilo Azkabe, nadie te perturbará.
(Se queda de espaldas a la habitación pendiente de que no hubiera ningún ruido que pudiera perturbar su concentración. Y de repente aparecen Téndaz y Nenu gritando sobre Fanshira y Laisinia, en un principio no fue capaz de reaccionar, pero cuando lo hizo se dirigió rápidamente hacia ellos, vio como Tendaz cerraba la puerta a Nenu y como ésta se daba la vuelta muy fatigada. Iba a llamarla en susurros para no seguir con el ruido cuando un hombre salió de repente de una habitación cogiendo a Nenu en los aires).
Disculpe señor, le rogaría que no hiciera ningún tipo de ruido, es importante que durante un rato esta parte de la posada se mantenga en pleno silencio. De acuerdo?
[Nael escucha las palabras de Nenu y siente cada una de ellas como si una enorme losa le golpeara en la cabeza, cada una más grande que la anterior. Se siente aturdido y mareado. Las fuerzas le abandonan momentáneamente y deja ir a Nenu, que cae ágilmente sobre el suelo. Se tambalea hacia atrás justo en el momento que ve venir a un hombre en su dirección, y se apoya en la pared. No escucha lo que el hombre ha dicho aunque lo ve hablar. Se pone la mano en la frente. Cuando se repone consigue hablar, pero más que hablar grita]:
- ¡¿Has dicho que Fanshira... muerta?!
[Casi se desgarra la garganta, tan fuerte había gritado. Una fuerte ansiedad se estaba apoderando de él].
- ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!!!
[Ciego de ira se dirigió a la habitación de Téndaz y, al llegar a la puerta, la golpeó con una fuerza tan terrible que a punto estuvo de derrumbarse. La pared tembló].
- ¡¡ABRIDME POSADERO!! ¡¡EXIJO VER A FANSHIRA!!
[Téndaz acababa de tumbar a Fanshira sobre su cama cuando alguien llamó a la puerta y casi la tira abajo. Era Nael y parecía que ya le habían contado lo sucedido. Esa Nenu... Habló con voz decidida].
- No voy a abrir Nael, no tienes nada que hacer aquí. Nadie debe molestarme. Fanshira... necesita tranquilidad y cuidados. ¡Fuera! ¡Cuando esté mejor os avisaré!
[Nael escucha las palabras de Téndaz desde el fondo de su alma, pero ahora la ira es la que tiene el control].
- ¡¡ABRIDME HE DICHO O ECHARÉ LA PUERTA ABAJO!! Y creedme que lo haré. Nadie me priva de ver a mi protegida, y mucho menos si está en peligro de muerte. Abridme ahora mismo. ¡LO EXIJO!
[Un nuevo golpe hace temblar de nuevo pared y puerta].
(Iris se sorprende de la actitud de ese hombre. Se va trás él poniéndole una mano sobre el hombro, haciendo presión para que fuese consciente de su fuerza, y empujándolo un poco hacía atrás para estar más cerca de su oido, para decirle)
Amigo, creo que ha quedado claro que no se puede hacer ruido en el pasillo. ¿Está claro ahora?.
(Tenía un gran gado de enfado y de reto en su mirada, aunque sabía que ese hombre estaba muy excitado, y que no le haría caso, pero prefería no tener que usar la violencia, a no ser que fuera necesario).
[Ázkabe esperaba sentado en medio del círculo de runas a que pasara el alboroto, pero su paciencia estaba empezando a menguar mientras escuchaba los gritos en el pasillo.
Cuando sintió los golpes en la pared se puso en pie, cogió su bastón y salió de la habitación en busca del orígen de los golpes].
- ¿Qué ocurre aquí? ¿Eh? ¿Se puede saber quién da esos golpes? Me está empezando a importunar.
[Al ver la tensión entre el jovencito y el otro joven tan corpulento, decide intermediar antes de que la sangre llegue al río].
- Jovencito, ven, ven. Déjalo. Probaré otra cosa que no puede fallar para que no halla ruidos, pero lo que sí necesito es que estés conmigo por si me ocurriera algo, ¿de acuerdo? Eeeeee...
[Dicho esto se dirige de nuevo hacia su habitación].
[Nael, al sentir que tiran de él, se gira con cara de muy pocos amigos. Está a muy poco de dar un mamporrazo a alguien si le importunan demasiado.
Necesita ver a Fanshira.
Al ver a ese joven que no conoce, se pregunta cómo se atreve a tocarle de esa forma y quien se cree para venirle con exigencias. Entonces llega ese anciano. Parece que va a llevarse a ese tipo y que van a dejarle en paz. Mejor, no quería tener que pelearse ahora.
Vuelve a golpear la puerta aunque nadie conteste. Si no le abren pronto la tirará abajo].
[Se abre la puerta de la posada y entran tres figuras. Las dos primeras cubiertas por dos capas negras de terciopelo. No se descubre de qué sexo son puesto que la capucha que va unida a la capa les cubre el rostro dejando solo entrever oscuridad. La estatura es media. Detrás aparece la tercera figura. Es un hombre humano. Los rasgos de su cara son duros y su mirada escrutadora. Su pelo es claro aunque no rubio.
Se dirijen los tres a la barra y el humano grita]
- Posadero!
[Como nadie responde, los tres se van a una mesa y se sientan a esperar. Ninguno dice nada. No dejan de mirar hacia todos los lados sorprendidos por lo que ven. Una playa. Su mesa se encuentra al lado de un parasol rosa cubierto por una cortina del mismo color.
Finalmente el hombre se levanta hacia el parasol. Abre la cortina]
- Buenas tardes. Sería tan amable de explicarme que ocurre en esta extraña posada.
[Lailune mira al desconocido con altanería: "¿Cómo se atreve a invadir su intimidad de esa manera?".
Seguidamente responde con mordacidad y mirada hastiada, haciendo alarde de su mejor educación]:
- Buenos días, noble caballero. He escuchado su pregunta pero no viene la luz a mi mente para comprenderla, ¿qué ocurre? ¿Lo pregunta por la tranquila playa de la que tanto estaba disfrutando hasta su "oportuna" llegada o por la falta del posadero que parece impacientarle por faltarle sólo hace unos segundos a pesar de que prescindimos de él hará ya media hora?
[Tendiéndole la mano de forma muy caballerosa]
- Bella dama, pido disculpas si le he importunado. He notado cierto tono de enojo en sus palabras.
Mi nombre es Yorel. Vengo de muy lejos.
Obviamente la falta del posadero me impacienta. He hecho un viaje muy largo. Necesito descansar. Sobre una cama, claro, no sobre una silla.
Y a su pregunta le responderé que lo que me sorprende es que al entrar, en vez de ver una posada veo una playa. Lo encuentro algo extraño.
[Lailune mira la mano del caballero con cautela sin cogerla. Pero asiente a modo de aceptar su cortesía. Nunca se ha fiado de los desconocidos a menos que fueran recomendados por personas cercanas a ella, y este hombre no iba a ser una excepción.
A Lailune se le ocurre divertirse con él utilizando toda la palabrería de la que fuera capaz con tal de confundir a ese "galán". Tenía mucha experiencia en esos temas, pues había pasado algún tiempo en la corte].
- Sus disculpas serían agradecidas como se debiera si hubieran sido demandadas, caballero Yorel, y más se agradecería que guarde su lisonjería para quien la solicite, pues no habrá falta de demanda en este lugar, y le aseguro que no tardará en descubrirlo con sus propios ojos. Y no es enojo lo que habéis notado en mis palabras, sino el nerviosismo que ha causado en mí vuestra imponente presencia -ríe para sus adentros-. Muchas son las féminas que rondan estos lares y pocas las que estarán dispuestas a escuchar lisonjas, pero muchas las incautas que caerán en tan sencilla trampa para el corazón y el ego, usted ya me entiende, pues además de gallardo es sin duda inteligente, aunque necesite descanso. Tan sólo me resta añadir que yo no seré una de ellas, ni de las unas ni de las otras.
[Saca un pañuelo que se pasa por delante de la boca, que mueve ahora con petulancia].
- Ah, esto es cosa de hechicería, que a falta de cordura, le ha dado por crear prodigios de la naturaleza como esta encantadora playa que veis. La magia es misteriosa, ¿no créeis? Y si tan cansado estáis os recomendaría, a vuestra merced y su compañía, si me permitís el atrevimiento, que os diérais un baño mientras esperáis al posadero que no tardará en llegar. El agua está increíblemente deliciosa.
[Después de un instante de silencio, vuelve a preguntar con actitud divertida. Lailune se lo está pasando en grande con su representación, pero el que la viera no percibiría más que simpatía de su parte].
- ¿Puedo preguntar cuál es vuestra procedencia?
[Fanshira, en una oscuridad fresca pero seca, intenta ponerse en pie. Siente que no está sola en ese lugar.
Descubre que no puede moverse porque no tiene cuerpo, sólo es un punto de no-luz en un vasto espacio].
- ¿Estás bien? -dice una voz de mujer procedente de otro punto, este de luz azul.
- No, no lo estoy -responde Fanshira inquieta-. ¿Cómo voy a estarlo?
- Lo siento, no era mi intención.
- ¿No era...? ¿Y qué esperabas? Ese anillo era...
- Sí, lo era -corta la luz con un centelleo-. Pero nada sabía yo de las propiedades que ahora tiene. El fuego de los muertos es muy poderoso.
- Quiero volver. Házme volver -exige Fanshira.
- No puedo, eso está fuera de mis posibilidades. ¿No sabes dónde estamos? Esto es el lugar donde esperan los que no tiene destino, donde aguardan los que ni van ni vienen, donde los recuerdos se esfuman como volutas de humo. Aquí no hay nada, es una tierra yerma de todo. Yo casi ya no me acuerdo de nada. La música, me gustaría escuchar otra vez la música, me hace recordar...
- Por qué estás aquí.
- Me negué a marcharme.
- Por qué.
- Quería volver.
- Eso ya lo sé. Dime cómo se puede volver -se desespera Fanshira.
- Necesitamos encontrar una puerta. Como la que tú me mostraste. La música...
- Lo hice la segunda vez, pero no la primera. Dime cómo lo hiciste la primera vez.
- Tú me mostraste una puerta.
- Te equivocas, yo no hice nada. Sólo andaba por la cripta y... ¡la tumba! Dime quién eres.
- ¿Yo? Esa pregunta... Ya no me acuerdo. Si escuchara la música una vez más... Recordé que quería cuando estaba viva. Creo que amé algo más que a nada. ¿Tú has amado? -la luz se dulcifica, como la llama de una vela.
- Sí, amo a mi Dios -la no-luz de Fanshira devora la luz azul con avidez-. Di quién eres.
- Te he dicho... no me acuerdo. Música. ¿Pero has amado a un mortal? Es fácil amar a los Dioses... -la luz tiene un tono muy dulce.
- No. Muy bien, llévame al lugar donde has escuchado la música. ¿Puedes oírla?
- Ya no la oigo. Esa música... es como si fuera parte mía. Yo soy esa música.
- Condúceme a donde la escuchaste la última vez.
- Música, música... dulce música...
[La luz azul se empieza a mover y Fanshira la sigue de alguna forma, aunque no sabe como hace para moverse. Siemplemente lo hace].
[Yorel arquea una de las cejas y sonríe]
- Señorita, por favor! Yo no ofrezco mis disculpas a quien me las pide sino a quien se las merece, y por supuesto que no utilizo la alabanza para ganarme su voluntad pues la veo a usted más inteligente de lo que aparenta.
Si mi presencia le impone no veo porqué ahora responde con tanta mordacidad e ingenio, supongo que despierto en usted sentimientos que le impulsan a hablar con tanta claridad.
En cuanto a todas las féminas que rondan por este lugar sólo hay una que me interese, pero a pesar del interés que el tema le despierta, no puedo decirle de momento a cuál de ellas me refiero.
- En cuanto a su pregunta, vengo de muy lejos. Es una historia que si no le importa le explicaré en otro momento que no la importune tanto. Ahora me parece que seguiré su consejo.
[Ante la idea de darse un baño, Yorel sonríe. Mira el agua y piensa que le apetece darse un baño. La mira y comienza a desabrocharse la ropa. Debajo de la camisa comienza a entreverse un pectoral bien formado. Luego se despoja de toda la ropa hasta quedarse desnudo. Sus dos acompañantes le vigilan las pertenencias. Finalmente se mete en el agua y guiña un ojo a Lailune]
[Lailune sonríe a Yorel. En sus adentros siente una gran emoción al ver que está a la altura de su conversación y que le opone resistencia con gracia e ingenio. Responde con actitud socarrona].
- Disponga usted de sus disculpas como más guste, señor, mas no debería ser yo merecedora de ellas si no es que alguna mala intención a tenido al dirigirse a mí con tan poca cortesía cuando llegó, invadiendo la intimidad de mi cortinaje sin pedir permiso. Sabio es el que es consciente de que las apariencias suelen ser engañosas, y eso me satisface, pero más sabio es el que es prudente con lo que dice y hace, pues no hay virtud más grande que la prudencia, según dicen los sacerdotes de casi todas las deidades, como sin duda ya sabrá.
[Lailune se ríe abiertamente moviendo sutilmente su pañuelo de seda rosa para taparse la boca].
- ¡Que divertido es usted! No respondo con mordacidad tanto como con ingenio y es que, vea usted, que esta playa puede ser muy aburrida para una dama que se haya sola como estaba yo hasta recibir tan inesperada y asombrosa compañía. Mis sentimientos, como los sentimientos de casi todos los mortales, me impulsan a muchas cosas, pero he de reconocer que hablar claro no es una de ellas, mi señor. Y me disculpará si no lo hago, pero en su prudencia mis progenitores me inculcaron que no siempre debe hacerse con recién conocidos, al menos hasta que se demuestre que sus gracias son merecedoras de ello.
[Pone cara de sorpresa].
- ¡Ah! ¿Entonces hay una fémina que le interesa en esta posada y por eso está aquí?, pero no me malinterprete, señor, a pesar de lo que le haya podido parecer no despierta en mí gran interés el tema, pues hay otros que lo hacen más. Siempre, claro está, que no sea yo la fémina que fuera de su interés, cosa que me extrañaría en grado sumo no conociéndonos de nada.
[Cuando Lailune ve que el osado Yorel se desnuda delante suyo, enrojece hasta el cabello, incluso sus cascabeles se ponen rojizos como el cobre, y se cubre la cara con el pañuelo].
- ¡Pero señor! ¡Qué hace!
[Cuando Yorel se mete en el agua tapando así sus partes púbicas, Lailune, algo ofendida y afectada, se pone en pie y se dirige a las escaleras que llevan al piso de arriba con su parasol en la mano y la cabeza bien alta].
De acuerdo Azkabe, iré con usted.
(Soltó a Nael, pero lo siguió mirando durante un momento. Pobre, ¿Cómo se había atrevido a mirarlo de esa manera? Por grande que el fuera, él, era un experto en la lucha, además de otras actitudes ocultas relacionadas con la misma que siempre lo habían hecho ganador).
Espero que Fanshira se recuperé lo más rápido posible.
(Dio la vuelta en dirección Azkabe).
Dígame como puedo ayudarlo, y siento haber roto mi promesa, pero esta gente no atiende a razones.
[Ázkabe entra en su habitación y cierra la puerta cuando Iris ha entrado también. Su voz es conciliadora].
- Nada, nada, jovencito, no te preocupes. Esta gente no atiende a razones. Me recuerdan a mi señora, que en paz descanse, que siempre hacía lo que le daba la gana, la muy cabezona. Tú simplemente quédate aquí y observa por si me pasara algo. Si así fuera avisa rápidamente a Téndaz, él sabrá como asistirme.
[Ázkabe se empieza a desvestir. Se quita el calzado, la túnica...].
- No me mires así jovencito, jejejeje, esto es necesario para el ritual de adivinación, cualquier cosa que hubiera entre mi conciencia y la pluma podría interferir irremediablemente. Esto me recuerda aquella vez en que lo hice con ropa y descubrí desde quien había cosido mi ropa hasta las plantas y animales con los que habían creado la tela. En fin.
[Mientras termina por quitarse los anteojos y los calzones, quedándose completamente desnudo, continúa]:
- Jovencito, ahora voy a hacer un conjuro de silencio para no escuchar ningún ruido proveniente del pasillo. Después de que lo haga no podré escuchar nada de lo que digas, así que si tienes que decirme algo hazlo ahora.
[Tras escuchar, o no, lo que Iris tenía que decir, Ázkabe toma algunos ingredientes de unos tarros que hay sobre el escritorio y pronuncia con solemnidad]:
- Oh, tú, que vienes de más allá de las nubes, más allá de las estrellas... eeeeee, no, no era este, ¿cómo era?
- Fuego que naces más allá de los incandescentes abismos donde todo perece... no, tampoco era este. Esto es para crear una bola de fuego. Sí, ya lo tengo.
- Oh vosotros que esperáis que la vida se detenga en pos del mundo de los sueños cuando la diosa noche extiende su manto estrellado... ¡No, no y no! Este tampoco es, lo que faltaba ahora es que todos nos quedásemos dormidos. ¡Ah, ya! Ahora sí, de verdad, jovencito, no me mires así. La magia no es nada fácil, ¿sabes?
[Lanza una estela de polvo en el aire y el suave ulular del viento inunda la habitación pese a estar todo cerrado. El anciano empieza a mover las manos ágilmente dibujando formas invisibles en el aire].
- Oh voces del viento que llegáis a todos los rincones del mundo, que lleváis en vuestro seno todas las melodías y todas las palabras pronunciadas por miles de bocas en todas las lenguas, honradme con vuestra ausencia por unos instantes, convertíos en asesinas del sonido marchitándolo con cuchillos invisibles hasta que no quede nada, brindadme el vacío, ofrecedme el silencio...
[En unos segundos toda la habitación queda en un absoluto silencio].
[Téndaz apura hasta las últimas gotas el remedio que ha suministrado a Fanshira. Su cuerpo no entra en calor y él cada vez está más nervioso. Escucha los golpes en la puerta, Nael no parará hasta echarla abajo. Frota con insistencia los miembros de la sacerdotisa para calentarlos, pero sigue sin reaccionar. No respira... Frota la blanca piel desnuda de Fanshira hasta hacerla enrojecer, y entonces empieza a sentir que los ojos se le anegan. No deja de frotar mientras las lágrimas se le derraman mejillas abajo].
- Venga, venga, reacciona...
[Nael ya no puede esperar más. La falta de información ha llevado su ira al límite. De una sola patada echa abajo la puerta de la habitación de Téndaz haciendo saltar las bisagras. Entra y ve a Téndaz frotando la piel de Fanshira mientras llora. Ve en su mirada la pena y la frustración, y comprende que está haciendo todo lo que puede, y que sea lo que sea no funciona. Su ira se apaga dejando paso a la desesperanza. Se acerca a Fanshira y la coge en brazos].
- Me la llevo a su habitación, no intentes detenerme.
[Téndaz ve como un borroso Nael se pierde en el pasillo con la inerte Fanshira en brazos, blanca como leche de lirios. Coloca la puerta como puede mientras solloza. El frío se sigue extendiendo dolorosamente desde la mano en la que aprieta con fuerza el anillo].
- Por qué...
[Fanshira, suponiendo que su cuerpo continuaría en el lugar donde estaba la música, consiguió que aquella luz la llevase allí. Nada sabía de la desesperación del Nael y de que ya había llevado su cuerpo a otro lugar, extinguiendo así cualquier posibilidad de encontrarse a sí misma].
- ¿Hemos llegado? -preguntó a la luz azul cuando se detuvo.
- Sí.
- No noto nada. No puedo sentirme.
- ¿Todavía no lo has entendido? -preguntó dulcemente la luz-. Desde aquí no se puede hacer nada.
- Ya lo veremos. Si tú pudiste entrar en mí en la cripta yo podré entrar en mi propio cuerpo.
[Intentó concentrarse, pero no sintió nada excepto un poco de frío. De repente se dio cuenta de que esto era estar muerta y un escalofrío de placer la recorrió, pero luego le sobrevino un ataque de ira. Todavía no era su momento, estaba segura, así que había una forma de volver. Su dios le deparaba todavía una tarea importante que llevar a cabo. Lo sabía. Su voz destilaba veneno].
- ¡Tú, escúchame esencia lastímera! Voy a volver, ¿entendido? Así que será mejor que me ayudes si no quieres que, cuando vuelva por mis medios, haga pagar a tu amado por tus pecados.
- Nooooo -la luz menguó hasta casi desaparecer en su lamento-. Recuerdo que amé algo en vida. La música. ¿Es una persona, un hombre? ¿Tú sabes quién es? ¡Dímelo!
- Lo haré si me haces volver. Búscame.
- ¡No puedo! Dímelo... yo no me acuerdo. Esa música...
[La luz se puso a caminar de un lado para otro, mientras Fanshira la seguía de cerca].
(Iris estaba atónito, ¿Había dejado su futuro en manos de un viejo chocho?)
Espero que sepa lo que hace Azkabe, ya sabe lo que me juego en esto.
(Miraba asombrado los conjuros del brujo, parece que ya sabe lo que hace, y cuando el hechizo ya se había producido se quedó estupefacto)
Ni siquiera puedo oír mi voz, (dijo sin poder oírse).
[Yakro sigue en el comedor, ha visto entrar a esos tres nuevos individuos y la interacción de uno de ellos con Lailune. Le hace gracia el tono en que la conversación ha transcurrido, pero el se encuentra a gusto allí, donde está, al lado de esa palmera que le cubre en la sombra.
Mientras acaricia una y otra vez su pelo observa como Lailune sube las escaleras, cambia de dirección su mirada y la dirige al fondo del océano, al horizonte, algo le intriga de aquella playa, pero que es…
Vuelve a coger un puñado de arena en su mano y la deja caer lentamente mientras observa la montañita de arena que se forma en el suelo.]
[Velar a recostado a Lira en la cama y la acaricia para tranquilizarla, parece que la pequeña Lira esta agotada y rápidamente se queda dormida, o eso cree Velar, en ese momento oye mucho ruido en el pasillo, alguien aporrea una puerta, piensa que debe ir a ver, además ha de saber que ha pasado con su hermana dentro de ese almacén, se dispone a salir cuando nota que algo tira de su pantalón. Lira le ha cogido y le mira a los ojos, unas débiles palabras salen de su boca.]
-Quédate conmigo por favor, no te vayas.
[Velar oye un gran estruendo, esta en alerta, pero al momento parece no haber más disturbios, la mirada de su hermana le conmueve, se acerca a la cama y se tumba junto a ella acurrucándose mutuamente. Velar aún lleva la vara en su mano izquierda, la levanta y esta pierde su forma de vara quedándose solo la forma de la luna alada. La luna brilla en un instante y deja una tenue luz azulada en forma de semiesfera, un escudo protege a los dos hermanos que duermen agotados después de los últimos acontecimientos.]
(ENTRA EN LA POSADA UN HOMBRE DE MEDIANA EDAD, CABELLO GRIS Y DE ROSTRO BONDADOSO, EL HOMBRE SE DIRIGE AL POSADERO)
Buenas tardes, me gustaría si usted me lo permite alojarme en su humilde posada. Estoy muy fatigado puesto que vengo de un largo viaje. Mi nombre es Hamir de Ulthuan y llevo unos días de viaje en busca de mi hermano Leafar. Mi hermano partió hace un mes, pues un anciano muy querido por nosotros le encomendó una díficil y peligrosa misión que ahora no les voy a relatar. Es posible que se alojara en su posada, tal vez usted le recuerde. El viajaba con otro hombre, Braan. Es muy importante que le encuentre pues ambos están en peligro y debo comunicarselo antes de que sea demasiado tarde.
[Hamir de Ulthuan no se percató de que el posadero estaba ausente. Confundió a Yakro, que continuaba tocándose su larga melena en una hamaca sombría, por el mismo, y empezó a hacerle todas sus peticiones].
[Mientras iba por el pasillo con Fanshira en brazos, Nael sentía como su corazón se convertía en piedra. Ya no sentía nada, no podía sentir. Era como una de las marionetas de su tío, a la que movían hilos invisibles. Se veía desde fuera avanzando a pasos decididos hacia la habitación de Fanshira. Se vio golpear con el pie la puerta de su propia habitación y ordenar con frialdad]:
- Nenu, levántate, busca a Bashmar, ¡rápido!
[Llegó a la habitación de Fanshira y la tumbó sobre la cama. Seguía inerte...].
[El anciano parece relajarse en el silencio que le envuelve. Tras unos minutos así, enciende una especie de incensario en el que hay unas hojas verdes que empiezan a desprender un humo de olor intenso. El efecto que produce en él e Iris es inmediato, se empiezan a sentir un poco aturdidos y soñolientos. El anciano se unta las manos con un aceite ligero mientras medita nuevos minutos, su respiración se torna rítmica, pausada. Después, coge la pluma y empieza a frotarla con las manos lentamente. Las visiones empiezan a acudir a su mente como pequeños destellos de otras vidas].
[Una diminuta avestruz blanca corre por un prado mientras un cazador le da alcance desde su caballo con una lanza. La lanza se convierte entonces en una cobra que se ve encerrada en una urna por las manos de un joven en un desierto desolado. Las arenas forman un remolino de humo, el de la forja de un armero que se encarga de dotar de punta metálica una pluma de avestruz diminuta. Unas manos llenas de cicatrices compran la pluma, las mismas manos que han comprado en el mercado negro el más potente veneno de cobra real. Al hombre no se le ve la cara -pues la lleva cubierta por una capucha negra- cuando llega a unas estancias secretas a mucha profundidad bajo el suelo de una ciudad. Tres figuras -también encapuchadas- le reciben desde un altar, a él y a otros muchos que también han acudido a la cita].
- Falta poco para que el gran señor regrese -comienza la figura del centro de las tres, la que tiene en el pecho, según le parece a Ázkabe, un símbolo muy parecido al tatuaje de la nuca de Iris-. Falta poco para que llegue el nuevo orden. Sé que estáis preparados porque depende de vosotros y sé que también lo deseáis. ¿Daréis vuestra vida por él?
- Sí, sí, por mi señor la daremos -dicen todos los presentes a la vez llevándose la mano a la nuca e inclinando la cabeza.
[Ázkabe continúa inmerso en un profundo trance].
[Lailune estaba sentada en su habitación, pensando. Se había aseado y se había cambiado. Se había puesto un vestido largo de seda negra, adornado con volantes grises en cuello, mangas y bajos. Las sinuosas curvas de su cuerpo se marcaban bajo la ajustada tela. Un collar de perlas blancas adornaba su cuello. Se miró al espejo, estaba espléndida. No se ponía este vestido desde... desde la fiesta en honor a uno de los príncipes de Brangart. Llevaba el pelo recogido en un moño que le dejaba el cuello al descubierto].
[Cerró la puerta de su habitación. Había decidido que iba a pedir disculpas a Iris por haberle lanzado aquel cascabel por accidente. Llegó a su habitación: la puerta estaba abierta, allí no había nadie. Pensando dónde podría estar posó la mirada en la puerta de la habitación del anciano. ¿Tal vez estuviera con él?
Se dirigió a la puerta y escuchó: nada. Picó a la puerta, no había respuesta. Intentó girar el pomo de la puerta, parecía que no estaba cerrada bajo llave. De repente pensó en qué le iba a decir si estaba ahí y dejó de girar el pomo. Susurró]:
- Iris... perdon por el cascabel de antes, no fue mi intención... No. Iris, el cascabel que te alcanzó antes salió de mis manos, pero fue por accidente...
[Visualizó la escena. Ella le pedía disculpas e Iris la perdonaba y la abrazaba con dulzura diciéndole cuán guapa estaba. Entonces él sacaba un ramo de rosas envueltas en un lazo rosa con forma de corazón que llevaba escondido en la espalda, y acto seguido la besaba con pasión].
[Las mejillas de Lailune ardieron y, distraída, hizo girar el pomo sin darse cuenta. La puerta cedió y la escena la dejó horrorizada. ¿A Iris le gustaban los hombres ancianos? Por eso cuando llegó lo había mirado tanto, todo encajaba. Sintió que le pinchaban el cuerpo por todas partes y que se desinchaba hasta sólo quedar de ella un pellejo fláccido cubierto por un fantástico vestido. Iris estaba al lado del anciano desnudo. El impacto la dejó aturdida, pero no sabía que la aturdía más, si el hecho de ver al anciano desnudo con eso colgando entre las huesudas y arrugadas piernas o el hecho de que a Iris le gustaran los ancianos].
- Oh... -dijo, pero no se escuchó nada.
[Se quedó ahí sin hacer nada, como una estatua, con los ojos abiertos de par en par, sin ver. Cuando reaccionó salió corriendo hacia su habitación, sollozando por el trauma que acababa de sufrir].
[Ázkabe nada sabía en su ensoñación de la aparición de Lailune ni de sus traumas. Seguía en la reunión secreta que transcurría en la sala del altar. El encapuchado continuaba hablando]:
- Sus manos son como las mías -dice mostrando unas manos ancianas más parecidas a unas garras raquíticas, algunos de los presentes emiten exclamaciones ahogadas-, no así su cuerpo. Con él llegará la noche perpetua y no habrá vuelta atrás. Ya no existe la luz que en su día le hiciera frente. El mundo será nuestro, será suyo por fin, las tinieblas volverán. El Señor de la Bruma que trae la Muerte os cubrirá de gloria y dará, a aquél de vosotros que sobreviva, el privilegio de ser su nuevo cuerpo. Lo sabéis. ¿Lo queréis?
- Sí, sí, por mi señor lo queremos.
- Sabéis que sólo uno de vosotros sobrevivirá, tan sólo uno debe sobrevivir. Lo sabéis. Y cuando sólo quede uno, se producirá el milagro, el renacimiento de Lessar Kenelar'sa se hará realidad. Hemos estado preparando esto durante decenios, no puede fallar. Llegado el momento, cuando Argen alcance su punto álgido, la puerta a los infiernos más profundos se abrirá, y él volverá para no irse jamás -los ojos de la figura refulgían con una luz incandescente bajo su capucha, refulgían de gozo, indicando que tal vez su naturaleza no fuera de este mundo-.
¿Estáis preparados?
- Sí, sí, por mi señor lo estamos.
- Partid entonces. Y recordad: sólo uno quedará, y aquel se llevará toda la gloria.
[Empezó entonces una bacanal de sangre y de armas. El aire se llenó del sonido metálico de las armas al entrechocar, de huesos que crujían y de filos que mordían la carne. Asombrado frente a la inesperada lucha, el poseedor de la pluma se escabulló hacia la salida. No estaba preparado para luchar ahora. Algunos más escaparon con él intentando matarse en su huida].
[No hacía muchos días que corría por el bosque cuando notó que uno de sus competidores andaba cerca. Pudo sentirlo cuando entró en su campo visual. Sacó rápidamente su cerbatana y disparó. La pluma envenenada dio en el blanco mientras corría tras su víctima para rematarla suponiendo que habría quedado debilitada].
[Iris Lok se arrancó la pluma del cuello y la guardó mientras sentía el efecto del veneno que ya corría por su sangre. Mientras luchaba con el malechor que se le echaba encima se dio cuenta de que el veneno le estaba debilitando. Jugaba con desventaja, pero aún así su habilidad en la lucha le sirvió para dar un tajo mortal a su oponente con la daga de la que echó mano].
[Huyó por el bosque dejando atrás el cuerpo de su oponente, y entonces vio la extraña posada, que aparecía en medio del bosque como bajada del cielo especialmente para él...].
[Cuando Lailune se gira para irse, Yorel estalla en carcajadas. Realmente esa chica le hace mucha gracia. De golpe se calla y su cara se torna seria como la muerte. Ve como ella se va y ni siquiera le ha nombrado a su pequeño amigo]
- Espera! Chica por favor! Tengo a alguien que estará encantado de conocerte!
[Yorel se la queda mirando. Ni siquiera se ha girado, seguramente no lo ha oído. De golpe se siente muy solo. Solo....solo....no ve a nadie...busca con la mirada a la gente, pero allí no hay nadie. Está en el agua pero nota como su cuerpo comienza a sudar. Le entra pánico. Sale del agua desnudo y allí ve su mochila en la arena. Corriendo se tira encima de ella y la abre con nerviosismo. Sigue allí sin ver a nadie. Busca dentro y ve lo que buscaba]
- Timmyyyy!
[Allí está él, su amigo el conejito rosa. Fué en los principios un regalo de sus padres a su hermana pero cuando le llevaron al internado el conejito apareció en su mochila...lo eligió a él. Desde aquel entonces, si su conejito era capaz de odiar a su hermana y quererlo a él, entonces, Yorel sería capaz de querer a Timmy y odiar al resto del mundo]
Pequeño Timmy
[Los sudores ya habían parado. Ahora, de cuclillas en el suelo abrazado a Timmy mira hacia arriba y es cuando ve a las dos figuras oscuras de pie en frente de él mirándole]
- Me voy a nadar un poco más mientras ese estúpido posadero viene aquí!
[Agarrado a su conejito. Se mete en el agua. A lo lejos las dos figuras le observan, o quizás le vigilan. Se puede ver como nada y de vez en cuando juega en el agua con su amigo...como un niño]
(Iirs, desnudo junto al anciano, no era capaz de comprender nada. Sin quererlo había entrado en una sociedad diabólica que quería reencarnar el mal sobre todos los reinos. ¿Y si era él el último superviviente?. Entonces sería el cuerpo a usar por Lessar Kenelar'sa para volver desde lo más hondo de la tierra. ¿Cómo era eso posible?. No podía ser, nada era real, era tan sólo la ilusión de un viejo y sus drogas. Pero él mismo lo veía con sus ojos.
No sentía miedo, sentía pánico. Era un experto guerrero y un perfecto estratega, sabía algo de magia, pero ¿Cómo luchar contra algo que no se ve?).
(Entonces lo comprendió, el viejo miente, la pluma me la clavaron en el brazo, no en el cuello, sonrió. Dejemos ver que pasa).
(De repente oyó un ruido, no puede ser, el viejo ha creado el silencio absoluto. Un crujido y una voz).
Iiiiiiiiiriiiissssssss!
(Y de repente algo lo elevó en el aire y lo aplastó contra la pared, esta vez no había ni siquiera niebla negra. Le era imposible soltarse. Intentó inútilmente llamar a Azkabe, se había hecho el silencio, y así, contra la pared en cruz, espero su oportunidad para soltarse y ver a su enemigo. Pero no apareció, nada pasó, tan sólo la fuerza disminuyo y pudo soltarse. Calló al suelo y se quedó mirando al viejo, a ver si era capaz de decir o inventar algo más).
[Ázkabe salió de su trance y miró alrededor, vio a Iris descendiendo de la pared. Asombrado, dijo]:
- ¡Jovencito, qué haces! ¿Yo aquí arriesgándome a morir por averiguar algo para tí, y tú trepando por las paredes? Esta juventud no tiene remedio...
Ya has visto lo que ha sido de tu ladrón. Y no, te he oído en mi trance, jovencito desconfiado, la herida del brazo no te la hizo una pequeña pluma de cerbatana, sino la espada de aquel hombre cuando te hirió en la pelea.
Lo que has visto es lo que es, interprétalo como gustes.
[Yakro mira al hombre que parece haberle confundido con el posadero, se lo mira de arriba abajo y de un salto se pone en pie.]
-¿Una habitación? Pos no se si me quedan en este momento, la posada esta muy concurrida, sabe usted [Yakro se ríe por sus adentros, ¿porque no divertirse un rato con aquel individuo?, hace rato que se aburre, piensa que puede ser entretenido.] Deberá usted esperar a que mi ayudante vuelva de las estancias, si hay alguna lista él se la facilitara con mucho gusto. De momento si gusta puede disfrutar de esta preciosa playa que tenemos ante nosotros…
Por otro lado con lo que respecta a su, su, su… ¿ha dicho hermano? No recuerdo a ningún grupo de dos hombres juntos, excepto esos dos con capucha que acaban de entrar, aunque tampoco debe fiarse de mi memoria, dejo esas cosas a mi ayudante, el suele fijarse mas en esos pequeños detalles,…
[Nenu, que acababa de tumbarse y ya se encontraba medio dormida, siente como la puerta retumba del golpe que le acaban de dar]
- Cielos! Es que no podré descansar, estoy agotada.
[Se levanta lentamente, y se dispone a salir. Ve a Nael con Fanshira entre sus brazos y entiende entonces que pide por Bashmar para intentar ayudarla. La verdad es que no cree que pueda hacer algo por ella, pero la amistad que comienza a sentir por Nael la impulsa a salir corriendo en su busca. Comienza a gritar por el pasillo]
- Bashmaaaaaaaaaaaaaaaaaar!
[Comienza a picar en todas las puertas, puesto que no sabe en que habitación se hospeda. Una a una repasa todo el pasillo]
[Las figuras, que en todo momento no habían quitado el ojo de Yorel, murmuran entre ellas. Una de las figuras se adentra en el agua, sin quitarse la ropa y con la capa ocultándole el rostro. Se acerca a él hasta hablarle en el oído. Ahora que el agua a mojado sus tejidos se percibe debajo unos prominentes pechos.
Yorel, con pequeño Timmy entre sus brazos sale afuera. Se dirije a la mochila, le murmulla algo a la oreja y finalmente lo guarda.
Tras vestirse, se acerca a aquel hombre que hay apoyado en la barra y dice ser el posadero.
- ¿Perdone, es usted el posadero?
Quiero una habitación para cuatro.
[Mientras espera respuesta lo mira fíjamente. Los ojos que se le convierten en dos pequeñas rendijas. Finalmente sonríe. Cualquier persona que capta ese preciso instante nota que la mirada de Yorel no es normal, parece que en cualquier momento, sin previo aviso vaya a matar la presa]
[Bashmar estaba honrando a su Diosa con su habitual ritual diario cuando escuchó que picaban a su puerta y gritaban su nombre. Ya casi había acabado, así que cerró la caja, apagó el incensario, se puso en pie y abrió].
- ¿Quién pregunta por mí? Yo soy Bashmar Mazadeplata, enviado de Nuestra Señora de la Creación, al servicio de su infinita sabiduría. ¿Quién me llama?
[Cuando Nenu ve que Bashmar abre la puerta se le acerca corriendo]
- Yo! Te llamo yo. Es que Nael te necesita. Lleva a Fanshira entre sus brazos, inerte, desfallecida o muerta. La verdad es que yo creo que muerta, no hay nada que hacer.
[A Nenu le cambia la cara cuando habla sobre ello, comenzaba a apreciar a Fanshira y ahora había ocurrido aquello]
[Yakro mira las olas del agua mientras sigue acariciando su pelo, ve como uno de aquellos hombres cubiertos por esas túnicas se adentra en el agua, cuando de pronto sus ojos se abren más para observar mejor, aquella figura no era la de un hombre sino una la de una mujer, ve que esta se acerca a Yorel y le comenta algo, todo seguido Yorel se viste y se dirige a la barra. Entonces oye como en voz alta Yorel le pide una habitación al posadero, ¿pero a que posadero?, en la barra no hay nadie.]
- ¡Por Leinay!
[Bashmar empieza a correr arrastrando a Nenu. Entonces nota que la pequeña tiene la mano llena de extraños moratones azules que parecen causarle gran dolor. Para en seco].
- ¿Pero qué te ha pasado, pequeña?
[Sin esperar respuesta, se arrodilla y toma su mano entre las suyas, cierra los ojos y empieza a rezar en silencio. Una luz rosada brota de las manos de Bashmar, y Nenu puede ver como los moratones desaparecen y el dolor remite. Nenu siente que la paz la invade, se siente revitalizada, llena de energía, de vida].
[Llegan rápidamente hasta la habitación de Fanshira y encuentra a Nael postrado sobre ella con el semblante desencajado].
- ¿Qué ha ocurrido?
[Está claro que van a pedirle ayuda y va a tener que tomar un difícil decisión. Se encuentra en un dilema. Por un lado no quiere ayudar a Fanshira, pues simboliza todo lo que repudia en esta vida y siendo sincero consigo mismo preferiría que muriera, pero por el otro sabe que debe ayudarla, pues como sacerdote de Leinay -Diosa de la Creación- sabe que no puede negarle auxilio, cometería una falta tan grave que haría perdiera su estado de gracia.
Sabía que debía hacer, sabía que quería hacer, ¿qué haría?].
[Yorel acude a la barra y empieza a hablar al vacío. Allí no hay nadie. Yakro le mira con extrañeza desde su hamaca en la sombra, a unos diez metros más allá].
(Iris se levanta rápidamente)
Lo siento brujo, no creo toda la historia que te has montado. Deberías dejar las hiervas alucinógenas para los jóvenes. Te agradezco tu ayuda pero no me sirve.
(Se vistió y sacó de su bolsillo unas monedas y se las entregó).
Por tus servicios. Buscaré la verdad por otros medios. Aunque he de ser sincero, has descrito casi perfectamente el asalto que sufrí por el ladrón, pero la historia de la secta maligna. Es demasiado.
(Iris salió de la habitación. ¿Dónde ir ahora?. Ya no tenía nada que hacer en la posada. Excepto una cosa. Se dirigió a la habitación de Lina y llamó a la puerta).
Lina, soy Iris, ¿estás ahí?.¿ Puedo pasar?.
[Al llamar a la puerta Iris puede ver que esta se encontraba abierta y que al golpearla suavemente ésta cede hasta medio abrirse.
De dentro surge un maullio. Iris puede ver la cama de Lina y encima de ella un gato negro que lo mira fijamente]
[Allí dentro de la habitación sopla una brisa suave. Unas ténues lucecillas verdes surgen del cuerpo del gato hasta envolverlo. Iris puede ver como la cola del gato comienza a hacerse más pequeña hasta desaparecer. El cuerpo comienza a crecer al igual que las piernas y la cabeza. El pelo negro se le transforma en la suave piel de una mujer. Lo último que le cambia son los ojos gatunos hasta transformarse en unos maravillosos ojos verdes. Aquella luz que lo envolvía se esfuma para dejar ver con claridad el cuerpo de una bella mujer.
Allí, sobre la cama, yace Lina desnuda. Ella mira a Iris mientras se tapa los pechos. Su cara se sonroja a la vez que le sonríe]
[Lailune llegó a su habitación y se quedó tras la puerta sollozando. Tras unos momentos se vio en el espejo, estaba preciosa con su vestido negro de fiesta. Se puso seria, dejó de llorar, abrió la puerta y salió otra vez al pasillo. Justo entonces vio que Iris también estaba allí].
- Iris... ¿Puedo hablar contigo un momento?
[Fue caminando hacia él].
[Nael, al ver llegar a Bashmar, se sintió aliviado. Él sabría que hacer].
- Nenu sabe lo que ha sucedido -miró a la pequeña-, cuando yo he salido de mi habitación Fanshira ya estaba así. Cuéntaselo Nenu.
(Iris estaba asombrado, Lina, el gato, las luces. En esta Posada parece que no hay nada normal. Aún así Lina estaba preciosa. Vio la cara de sorpresa y vergüenza de ella).
Shhhhhhhhhhh!
(Se acercó a ella, posó las manos sobre sus mejillas, y lentamente se aproximo a ella. Y la besó, y por primera vez en mucho tiempo, cerro los ojos).
[Lailune ve que Iris se pierde tras el marco de la puerta. Parece que no le ha oído y ha entrado en la habitación. Cuando llega hasta allí se lo encuentra... ¡¡besando a Lina desnuda!! ¡Pero qué guarra! ¡Y él que cerdo!
La ira brota en su corazón como una rosa llena de espinas que se le clavan llenas de veneno].
- ¿Primero el viejo y ahora ella?
[Su mirada es seria, no piensa derramar ni una lágrima más y ya está harta de sorpresas. Entonces alza las dos manos y montones de haces de estrellas van a parar a la pareja.
Las bocas de ambos se llenan de cascabeles negros interrumpiendo el precioso beso. La cama se cubre de más cascabeles, estos grandes].
- Así está mejor.
[Entonces se da la vuelta y vuelve por donde ha venido con la cabeza muy erguida].
(Iris oyó un ruido en la puerta y se giró para ver a Lailune emanando odio, nunca había estado tan horrorosa).
Lailune chiquilla, esto son cosas de mayores. Cierra la puerta al salir.
(Se volvió a girar para seguir besando a Lina y, de repente, empezaron a brotar cascabeles negros de su boca).
(Estas princesitas no hay quien las controle, y mucho menos con mal de amores. Pensó mientras se quitaba cascabeles de la boca).
[Velar se despierta…, con tanto ruido es imposible dormir, el escudo desaparece y él se incorpora, la vara flota delante de él, la coge y se viste y se dispone a salir, pero entones se gira y ve como su hermana sigue durmiendo, no quiere dejarla sola, pero los acontecimientos… debe saber que esta pasando, pero no quiere dejarla desprotegida, así que genera nuevamente la barrera de protección, algo un poco imprudente ya que deberá dejar la vara allí, con su hermana, sabe que la vara es fuente de un gran poder, de su poder y que sin ella sus recursos se verán muy menguados, además está la promesa que le hizo cumplir su padre: “Nunca dejaras mi vara a Lira excepto que yo te lo ordene directamente”, pero su padre ya no podría ordenarle nada, estaba muerto. Así que activo el escudo y salio al pasillo.
En ese momento le aparece Lailune, le parece una chica muy atractiva, así que le da un repaso de arriba a bajo, el vestido le queda genial y los complementos la realzan, le parece muy mona, incluso se sonroja un poco…]
[Lina veía como se acercaba Iris, su corazón se aceleraba a un velocidad de vértigo. Quieta allí sin poder moverse vió como Iris posaba sus manos en sus mejíllas. Entonces la besó. Las manos que hasta entonces las tenía sobre sus pechos para cubrírselos, las coloca en la cintura de Iris para correponderle el beso más cómodamente. Lina siente tanto placer que comienza casi a desvanecerse...pero no! De pronto aparece esa pequeña arpía rosa, con su vestido negro, para interrumpir el momento mágico que estaba viviendo!
No importa, piensa Lina, continúa mirando a Iris puesto que prefiere no apartar la vista de él. De golpe su boca y su cama se llenan de cascabeles, y se ve obligada a apartar las manos del cuerpo de Iris para ir quitándoselos uno a uno. Mira su cama y piensa que todos aquellos cascabeles molestan demasiado. Lina, se pone de rodillas sobre las sábanas y los va cogiendo para sacarlos fuera de la cama. Ya no se tapa nada, ni siquiera se da cuenta que encontrándose desnuda está en una posición demasiado provocativa. Al final, cuando acaba con todos, sube la vista hacia Iris, su cara vuelve a sonrojarse. Ahora es ella quien toma la iniciativa y lo besa. Su cuerpo se estremece aunque esta vez no se desvanece]
[Cuando Nael pide a Nenu que cuente la historia a Bashmar esta responde]
- Haber Bashmar, todo empezó cuando llegé a esta extraña posada que tiene vida propia. Conocí a mucha gente nueva, todos ellos muy interesante, pero la que más fue Fanshira. Me fascinó y desde entonces la invito a que viva conmigo aventuras prodigiosas. Por supuesto ella no está preparada como yo y luego le pasa esto. Abrió un armario y se puso un anillo cayó medio muerta en la cama hasta que le hize el exorcismo, porque no te lo había dicho antes, pero la había poseído el cuerpo de una muerta. Luego llego el posadero y le sacó el anillo y así yace ahora.
[Ázkabe ve como Iris sale de su habitación. Cada una de las palabras que acaba de dirigirle se le clavan en el corazón como pequeñas agujas].
[Se había esforzado tanto... incluso se había arriesgado por ese jovencito al que estaba empezando a tomar afecto. Y él sólo había tenido la desfachatez de hablarle con frialdad, sin ni siquiera una muestra de agracedimiento].
[Exhausto, Ázkabe se levantó y cerró la puerta de la habitación con llave, dejando ésta puesta por dentro. Se deslizó bajo las sábanas dejando atrás los restos del ritual -y la pluma- y entró en un profundo sueño, pero antes escuchó una voz desde su interior].
- ¡Te lo dije, viejo chocho! ¡Mira ahora como estás, hecho polvo! ¡Te dije que ése era como todos: un jovencito desagradecido que no iba a tener en cuenta tu sacrificio! Porque sabes que vas a tener que pagar, ¿no es así? ¿No habrás pensado ni por un momento que utilizarías de nuevo tu don sin pagar por él, no viejo? Ahí tienes tu recompensa: él se va hablándote como su fueras un despojo y tu quedas vulnerable y exhausto. ¡Qué gran premio!
- ¡Cállate loca! -responde Ázkabe-. Yo sólo quiero dormir, ¿por qué no me dejas? Eres una infeliz y una egoísta, si nunca ayudaste a nadie no lo querrías hacer ahora.
- ¡Ah! ¡Cómo te atreves! ¡Con todo lo que he hecho por tí! Muy bien, duérmete, ¡y ojalá no despiertes!
- Eso es, déjame dormir, loca.
- ¿Quieres decir que Fanshira ha sido poseída por un espíritu del más allá? -dijo con incredulidad, mirando a Nenu con suspicacia-. No te lo habrás inventado, ¿no pequeña?
[Pasó las manos sobre el cuerpo inerte de Fanshira, y supo que Nenu decía la verdad. No llevaba más que uno o dos minutos en ese estado, podía sentir una chispa de calor en su cuerpo y cómo la vida se escapaba de él rápidamente, todavía no estaba muerta del todo, aunque su alma estaba ausente, no muy lejos. Si no hacía algo ahora mismo la perderían para siempre. Instintivamente tomó una decisión de la que sabía que se arrepentiría durante toda su vida].
- Oh Leinay, Suprema Señora de la Creación, Escultora Divina que nos diste a todos forma y nos insuflaste gracia y vida -dijo mientras sacaba el medallón que llevaba oculto en el pecho-, invoco ahora tu infinita sabiduría. Que tu gracia entre en mí, y de mí pase a entrar en ella -abrió la boca de Fanshira y le metió algo que había sacado de un bolsillo-, no dejes que donde hubo vida quede ahora el triste vacío de la muerte. Honra este cuerpo con la cálida carícia de tu sagrado aliento.
[El medallón de Bashmar empezó a brillar. Sus manos emitían una tenue luz rosada mientras las movía con serenidad en una especie de sutil danza de la vida. La paz invadió a los presentes. El tiempo parecía haberse detenido. Bashmar arrojó unos polvillos sobre el cuerpo de Fanshira].
- Oh Leinay, Infinita Señora del Bien y la Misericordia, escucha mi plegaria, escucha mi petición: haz florecer en el cuerpo de esta alma descarriada el milagro de la vida que ahora se escapa, que lata de nuevo su corazón y se llenen de aire sus pulmones. Llénala con tu gracia.
[Entonces Bashmar se echó sobre el cuerpo de Fanshira con los ojos cerrados, poniendo su mejilla sobre la de ella, sus brazos sobre los suyos y, en definitiva, cada miembro de su cuerpo sobre los equivalentes de ella. Una luz rosada inundó la silenciosa estancia. Parecía brotar de Bashmar...].
[Nael observaba en silencio cada movimiento de Bashmar con absoluta fascinación, rezando en sus adentros porque lo que fuera que estaba haciendo funcionase. Sin duda lo que estaba haciendo era obrar un milagro, como en las gestas a las que estaba tan acostumbrado. Sin duda Bashmar era un hombre piadoso como los que en ellas acostumbraban a aparecer para salvar del veneno a los príncipes cuando habían sufrido agravios en su búsqueda para rescatar a sus amadas del Mal].
[Fanshira seguía los errantes movimientos de la luz azul. Estaba claro que no sabía adónde iba].
- Detente, no haces más que vagar sin rumbo. No sabes a dónde te estás dirigiendo, ¿verdad?
- Te busco -afirmó la luz.
- Dime cuál es el poder de ese anillo. El anillo azul.
- ¿El anillo? No lo sé... Fue mío, es mío y será siempre mío. Nadie puede arrebatármelo.
- ¿Está maldito? -preguntó Fanshira con aire siniestro.
- ¿Maldito? Sí, eso es. Está maldito. Como este lugar, como yo...
- ¡Silencio! -chilló Fanshira-. He sentido algo.
[Como una llamarada que súbitamente se enciende, Fanshira pudo sentir su cuerpo en algún lugar cercano. Algo estaba ocurriendo, y estaba segura de era su oportunidad. Corrió hacia el lugar, pero aquella luz azul se le estaba adelantando].
- ¡Deténte, que haces! ¡Es mío! ¡Es mi cuerpo!
[Pero la luz azul, lejos de detenerse, aceleró su marcha. Fanshira no podía ir tan deprisa, y observaba con frustración como se quedaba atrás en la carrera por volver a su cuerpo. Todo esto se le antojó surrealista, y se echó a reír sarcásticamente].
- ¿Has creído que vas a vencerme, carroñera de cuerpos?
[Se detuvo. Estaban, si no en el Reino de los Muertos, en uno parecido. Estaban en su terreno].
- Oh, mi Señor Oscuro, dame poder.
[Su no luz se volvió más oscura que nunca y sus tentáculos crecieron a una velocidad de vértigo. Alcanzaron a la luz azul, que se quedó paralizada, en cuestión de segundos].
- Nadie me vence aquí -le dijo.
[Llegó al punto donde sentía con mayor intensidad. Había una puerta abierta, lo sabía. Con contenida emoción, la cruzó...].
[Lailune notó como se calmaba conforme bajaba las escaleras. Quien la viera creería que la mismisima diosa de la belleza se había personado en el mundo. De nuevo en la playa, se sentó en la barra a esperar a que llegara de una vez el posadero. Tenía sed].
- ¿Todavía no ha llegado el posadero? -preguntó a Yakro-. Dónde estará... Como tarde mucho yo misma voy a ir a buscarlo.
[Yorel tras esperar unos momentos a que el posadero le responda se da cuenta de que habla solo. ¿pero por qué no hay nadie delante de él si hace unos momentos hablaba con el posadero? Comenzaba a tener de nuevo esos sudores,era algo incontrolable. Últimamente iba a peor. Su único remedio era pequeño Timmy pero es que a veces ya ni si quiera le funcionaba eso.
Se gira un momento para ver si su mochila sigue allí puesto que su amigo más preciado se encuentra allí dentro. Se tranquiliza al ver que todo sigue igual...pero?? No puede ser!! Timmy había vuelto a salir por su cuenta. Se encontraba tirado en el suelo con su pequeña carita rosa mirándolo de lejos. Yorel piensa en como lo quiere.
En aquel instante se da cuenta de su desnudez y a lo lejos ve bajar a esa bella dama rubia. Se fija en como el señor de la hamaca la mira y sonríe para sus adentros. Le parece divertido. Decide irse a vestir para no ofender a la señorita, y de paso le presentará a Timmy]
[Ya vestido, coge a pequeño Timmy y se acerca a Lailune]
- Perdone, puedo hablarle a usted ahora o quizás la encuentro en un mal momento?
[Yorel la mira de arriba a bajo, y por último posa la mirada en los ojos de Lailune. Le habla sin esperar respuesta a su anterior pregunta]
- No puedo evitar decirle lo bella que está, y no lo digo por su nuevo vestido, no, ya me fijé en usted cuando la conocí. Además me doy cuenta en como la miran los hombres de esta posada. No querría incomodarla pero aquel señor de allí no para de mirarla. Diría que lo ha dejado cautivado.[ Yorel señala con la mirada a Yakro]
[Lailune ve cómo se le acerca Yorel, pero ahora no está de humor para mantener una conversación como las de antes, así que se gira de espaldas. Cuando oye que habla con ella no tiene más remedio que darse la vuelta. No responde a su primera pregunta porque obviamente se va a poner a hablar aunque le diga que no quiere oír una sola palabra. Al escuchar la palabra "bella" el calor vuelve a sus mejillas y el mal humor que tenía se apacigua un poco. Yorel está empezando a caerle bien. Sonríe].
- Pueden mirarme, pero no demasiado -dice mirando a Yakro-, porque sé defenderme y si me importunan se lo haré pagar, eso desde luego. Y se mira pero no se toca, obviamente. En caso contrario soy bien capaz de cortar cuantas manos haga falta.
[Téndaz, media hora después, sale del almacén y anda lentamente por la playa como un alma en pena. Está muy pensativo y con actitud muy triste. Se detiene y mira el panorama... no tiene ganas de atender a nadie, pero es su condena.
Se lleva las manos a la cara y se queda así, sentado tras a barra].
[Yakro mira a su alrededor y ve como Lailune baja las escaleras con un vestido negro que sinceramente le favorece mucho, la verdad es que es una dama digna de admirar más con ese nuevo vestido aunque realmente no le despierta ningún interés, sólo la ve como algo bello, algo bello pero que a él no le interesa. Responde la pregunta de Lailune.]
-¡Pues no! Parece que Téndaz debe estar muy ocupado haciendo algo por ahí arriba. No seria mala idea ir a buscarle, hay mucha gente aquí que precisa de sus atenciones.
[Yakro se levanta y se dirige también hacia la barra donde se encuentra Lailune, a medida que se acerca percibe que el vestido que lleva realmente realza la figura mucho más de lo que a lo lejos había podido apreciar. Oye el comentario de Lailune en voz alta dirigido a él]
-Sinceramente Lailune, creo que eres una dama preciosa, digna de admiración y con un gusto que pocas mujeres saben demostrar al vestir, pero no estoy interesado en ti, quizás deberías tener más cuidado con los nuevos conocidos… ¡Mira! Hablando del rey de roma…, aquí lo tenemos pero no estaba en las habitaciones, ¿cómo es que ahora sale por el almacén?
[Yakro se fija en la cara de Téndaz, ve como se acerca, le parece rara su actitud.]
-¿Todo bien Téndaz?
[Lailune mira a Yakro con extrañeza].
- Perdona, pero que yo sepa no he solicitado tu opinión respecto a si estás o no interesado en mí, grosero, o sea. Pero ya que te apresuras tanto a desmentirlo, alguna cosa habrá, ¿no? También te diré que tampoco yo tengo el menor interés en tí. Tendremos que ser amigos puesto que no puede haber nada mejor, si veo algún chico que escape de mi alcance por sus gustos te avisaré. ¡Ah! Ya sé uno, ¿sabes? A ese tal Iris le gustan desde los ancianos a las jovencitas, tal vez tengas algo que hacer con él. ¡Ja, ja, ja! No dudo que también le gustarán los hombres como tú... ¡Cuánta perversión!, ¿no? Hoy en día ya no se puede estar segura de nada.
[Al ver que Téndaz aparece se dirige a él y deja de prestar atención a Yakro].
- Téndaz... ¿estás bien? ¿Qué ha pasado? Pareces... afectado. ¿Puedes ponerme cuando puedas un vaso de leche de fresas?
[Téndaz no responde a las preguntas que le dirigen. Por un momento parece estar sollozando, pero al retirar las manos de su cara muestra una extraña sonrisa. Entra en la cocina y sale con un vaso a los pocos minutos].
- Tu leche de fresas -dice a Lailune.
[Lailune estaba dando el primer sorbo a su bebida cuando ve el pequeño conejo rosa de Yorel. A causa de la impresión, echa lo que tenía en la boca sobre el pobre Yakro, que ve todo su pelo manchado de pegajosa leche de fresas].
- ¡O sea perdón! -se apresura a decir-. No ha sido mi intención, lo siento Yakro, ¿vale?
[El líquido rosa gotea desde el pelo de Yakro hasta su barbilla, para caer después al suelo. Lailune mira a Yorel, después a su andrajoso conejo].
- Por los Dioses, qué... ¿es eso?
[Yakro esta mirando con insistencia a Lailune, piensa: -esa chica pierde todo su encanto por la boca, quien se cree ella que es para decidir lo que me gusta o no, y porque se supone que tenemos que llegar a ser amigos, no me apetece lo más mínimo, solo es una compañera de posada… nada más.- Le habla a Lailune]
- Cada uno es libre de pensamiento, piensa lo que quieras, yo se lo que me gusta y te aseguro que no es alguien como tu.
[En ese momento Yakro es “duchado” por la leche de fresas de Lailune. A Yakro le entra una mala ostia… pero no vale la pena… Mirando ciegamente a Lailune]
-Voy a mi habitación a asearme y a cambiarme de ropa…
-Tendáz! Por ahí hay un tipo que quería habitación le he dicho que luego le atenderías y supongo que este y sus dos acompañantes también querrán algo…
[Yakro sube con paso decidido a su habitación, justo al llegar arriba de la escalera se cruza con Velar pero lo esquiva con rapidez y prosigue su camino.]
[Cuandola luz rosada comienza a inundar la habitación Nenu le cominza a invadir una sensación de tranquilidad. Eso le recuerda a su preciosa canción. Decide que es un buen momento para coger la ocarina y tocarla para así tranquilizar los ánimos de Fanshira cuando Bashmar la reanime. Nenu piensa que es muy probable que no le siente muy bien encontrar a Bashmar tirado encima de ella cuando recupere el sentido, si es que ocurre eso.
Una suave melodía invade la habitación cuando Nenu comienza a tocar la ocarina.
De golpe para!
Que idea tan genial ha tenido!
Imposible pero cierto!
Sus nuevos poderes descubiertos tal vez ayuden a Bashmar en el proceso de retorno. Quizás deba hacer el baile de antes y los cánticos a la inversa.
Guarda la ocarina y sin aviso a nadie comienza]
[Sus brazos comienzan a ondear de un lado para otro como lo hacía la última vez. Su cuerpo comienza a hacer un rítmico movimiento que ejecuta con los pies. (Ella no se da cuenta pero en nada se parece al baile de antes)
- Oh!Poder de la VIDA, oh!
Antes te ordené que me dieras fuerzas para quitar el mal de este cuerpo...AHORA te ordeno que me des poder para que esta alma que está con un pie aquí y otro allá, pueda conquistar su cuerpo de nuevo!!!! [ Sus movimientos son cada vez más veloces, esta vez parece no agotarse]
- Tú! Poder de la oscuridad, que quieres llevarte a mi amiga TE ORDENO que la dejes en PAZ!!! VOMÍITALA A LA VIDA !!! [ Cuando Nenu hace el cántico grita de vez en cuando para dar énfasi a las palabras que ella cree que tienen relevancia. Piensa firmemente que los espíritus de la naturaleza le están acompañando en este viaje y que a través de ella ayudarán a Fanshira]
- Ahora te ordenaré, VIDA de FANSHIRA, que te metas dentro otra vez....[Dice entre sus murmullos]
[Da una pirueta y con sus manos parece coger el aire para luego tirárlo cerca de cuerpo de Fanshira. Repite estas pirueta tres o cuatro veces. No se da cuenta pero su copete, con tanta vuelta va dando golpes a todo objeto o persona que se haye cerca]
- DENTRO YA!! DENTRO YA!! DENTRO YA!!! DENTRO YA!! [ Dice esto tantas veces como piruetas a dado]
[Al final para y cae al suelo rendida. Sabe que es cuestión de minutos...Bashmar a tenido suerte de que ella se encontrara allí. Habían unido sus poderes y así quizás si que sería posible un recuperación de Fanshira]
[Yorel que hasta el momento en que Lailune tira la leche encima de Yakro había estado en silencio, reacciona. Sus carcajadas son profundas aunque nadie las puede oír, solo son en su cabeza. Yorel mira a pequeño Timmy, también se está riendo y sus ojitos no cesan de mirar a Lailune. Solo espera que a pequeño Timmy le caiga bien Lailune puesto que conversar con ella se le hace muy divertido y entretenido. No querría que esta vez ocurriera como todas las demás...]
- Perdona, Lailune..¿Por qué te llamas así,no?
Quisiera que conocieras a pequeño Timmy, estoy convencido además que él tiene muchas ganas también de conocerte.
[Yorel lo sostiene en su brazo bien erguido, mintras con la otra mano hace que se mueva su cabezita rosa en signo afirmativo]
- Es primordial que te acepte, puesto que si no, estarás perdida y condenada a morir. Yo no podré hacer nada por tí.
[Mira a Timmy]
- ¿Verdad Timmy?
Ella tiene que ser nuestra amiga, porque parece muy simpática y inteligente.
[Deja de mover la cabeza de Timmy hasta dejarla de frente a ella, de tal forma que la mirada del conejito rosa parece penetrar en Lailune. Pero no la mira a ella en verdad, solo es la sensación que le produce puesto que parece que sus ojos se han quedado encajados en el infinito]
[A Lina, ese momento en la cama con Iris se le está haciendo infinito, y de hecho lo único que esperaba de él es que finalmente la cogiera entre sus brazos y le hiciera lo que ningún chico aún se había atrevido. Era difícil creerlo pero ella aún era virgen. En ese momento lo único que deseaba era dejar de serlo]
(Iris alucinado por belleza de Lina, mira embobado su cuerpo en esas posturas tan tentadoras. Quita algún cascabel que otro, pero sólo para disimular, y sin desviar la vista de sus curvas. Tras quitarlos, siente de nuevo los labios de Lina).
Eres muy hermosa Lina Rivfor. (Dijo mientras la miraba a los ojos).
(Después de esto, lo único que fue capaz de hacer, fue desnudarse. Empezando por la camisa, pantalones, ropa interior... todo. Cogió a Lina con fuerza y la tumbó en la cama sintiendo el roce de sus cuerpos desnudos. Besándola suavemente el cuello, volviendo a su boca y llegando hasta sus senos).
[Mientras Lina observaba como Iris se desnudaba comenzo a sentir como su cuerpo se humedecía. Entonces la cogió y la tumbó. Ella se dejó llevar por los besos que Iris le estaba brindando por todo el cuerpo. Cuando esos besos llegaron a sus senos se abrió...cada vez deseaba más que la tomara del todo. Ella se dejaría hacer lo que fuera pues quería llegar al límite de todo placer.]
[Yorel hace girar la cabeza de Timmy hacia las escaleras]
- Timmy, qué has dicho? No te entendido bien...por qué miras hacia las escaleras?
[Acerca sus orejas a la boca del conejito]
- Ah! No es Lailune quien te interesa! Que quieres saber quien ese señor tan maleducado que acaba de subir por las escaleras?
[Yorel mira a Timmy]
- Desde luego yo tampoco lo entiendo. Con lo bella que es esta mujer...Solo puede significar una cosa, verdad Timmy, a nuestro amigito maleducado tal vez le interese más yo que ella. ¿Y él?
[Le entran sudores]
- No pretenderás hacer nada con, él, no?
[Yorel se queda mirando atentamente al conejito, como si esperara respuesta.
Esta vez no le responde nada. Lo único que se puede ver es que de sopetón la cara se le ha puesto blanca]
[Lailune mira a Yakro cuando le dice que lo que le gusta no es algo como ella. Su cara muestra una expresión dura].
- Como te he dicho, no te he preguntado que es lo que te interesa, cosa que me trae bastante sin cuidado, así que hazme el favor de ser menos grosero, o sea, y vete con tu música a otra parte.
[Mirando a Yorel].
¡Por favor! Qué poca educación se imparte en algunas partes de los reinos, o sea. Es una lástima.
[Entonces es cuando ve el conejo rosa de Yorel y escupe la leche de fresas accidentalmente sobre Yakro].
[Cuando Yakro ya se ha marchado, continúa hablando con Yorel].
- Quieres que conozca... ¿a un conejito de peluche? ¿Condenada a morir? -Lailune empieza a pensar que tal vez Yorel esté algo desequilibrado, y lo mejor en estos casos es aparentar normalidad-. Perdona que te lo pregunte pero, ¿se trata de algún tipo de golem muñeco o algo por el estilo capaz de matar por iniciativa propia? Mi maestro me contó algo sobre los golems... hay algunos bastante peligrosos -mira al conejo con desconfianza-. Y seguro que le caigo bien y me acepta, yo siempre me he llevado bien con los muñecos -dice mientras piensa qué ha hecho ella para merecer este castigo y coge el bracito del conejito como si estuviera dándole la mano a modo de saludo-. ¿Ves? Creo que le gusto.
[Mientras ve cómo Yorel interpreta la escena del conejo y Yakro, Lailune está cada vez más asustada. Piensa que el desequilibrio de Yorel tal vez sea peligroso, y si así fuera tendría que avisar a Yakro del peligro que corre, ya que parece que el "conejo" ha decidido hacerle algo por culpa suya. ¿Estará Yorel tomándola a ella como foco de obsesión? Si así era tendría que tener cuidado con quién discutía... porque Yorel le tomaría como centro de su ira. Entonces le vino Iris a la cabeza...].
[Bashmar ignora completamente a Nenu, concentrado en el ritual que está llevando a cabo. Entonces siente que es el momento de finalizarlo porque algo estaba pasando en el cuerpo de Fanshira].
- Yo te bendigo en nombre de Nuestra Señora de la Creación, su gracia te llene.
[Coge su cara entre las manos y une su boca a la de ella. La luz rosada empieza a fluir de la boca de Bashmar hacia la de Fanshira].
[Fanshira cruza la puerta... y se siente caer por un abismo rosa para acto seguido detenerse en seco. Está confundida, y pierde el conocimiento].
[Cuando lo recupera siente la imperiosa necesidad de respirar, y su cuerpo se convulsiona ante la primera bocanada de aire, que aspira con ansiedad como si hubiera estado a punto de asfixiarse. Su cuerpo se tensa hacia arriba. Entonces nota que algo le oprime y abre los ojos desesperada por saber que ocurre. El corazón le late desbocado y está sudando. Ve a Bashmar encima suyo que sujeta su cara entre las manos poniéndole... ¡la boca en la suya!].
[Intenta desasirse, siente asco, pero no tiene fuerzas ni para hablar, así que empieza a emitir una especie de extraños gemidos con tal de que alguien aparte de encima suyo al asqueroso Bashmar. Mira a Nael con una expresión de súplica en el rostro: "Por mi Señor Oscuro, ¡quítamelo de encima Nael, que asco! ¡¡No lo soporto!!"].
[Bashmar notaba que su saliba se escurría hacia la boca de Fanshira cuando finalmente ésta se convulsiona. Se quita de encima y se pasa la manga de la túnica por la comisura de los labios].
- Parece que ya vuelve en sí -dice con cansancio.
[La ve mirar a Nael y Bashmar se quita de encima suyo para bajar torpemente al suelo. Casi se cae sobre Nenu].
- Espero que sepas agradecerme como es debido que te he devuelto a la vida con ayuda de mi Señora, Nuestra Señora de la Creación, la Eterna Escultora -dice mirando fijamente a Fanshira-. Y agradece a todos tus compañeros que hayan querido ayudarte.
[Finalmente recoge sus cosas, excepto la pequeña estatua de mármol rosa que representaba a su Señora Leinay que deja sobre la mesita de noche, y sale de la habitación].
[Nael mira con ojos desorbitados como Fanshira vuelve milagrosamente en sí].
- ¡Es un milagro! ¡Alabada sea nuestra Señora de la Creación! -exclama imitando a Bashmar.
[Siente una indescriptible satisfacción cuando ve que Fanshira le mira con agradecimiento y gime mientras Bashmar ultima el ritual. Creía que la había perdido, no podía creer que no fuera así. Entonces nota que algo cálido corre por su cara, y se da cuenta de que son sus lágrimas. Está llorando].
- Fanshira... -murmura mientras la abraza al quitarse de encima Bashmar-. ¿Estás bien? -besa su mejilla, ya no está fría-. Estaba muy preocupado por ti.
[Antes de que Bashmar se vaya, Nael se desvive en agradecimientos por haber devuelto la vida a su protegida].
- Gracias, gracias, gracias... -repite mientras abraza a Bashmar.
[Fanshira ve horrorizada como, después de Bashmar, Nael se le echa encima y ¡la besa! ¡A ella, que sólo está comprometida con la muerte! No puede con tanta repugnancia, pero tampoco puede ni mover los brazos para lavarse al menos con la manga de su túnica, y gemir no le sirve de mucho].
[Escucha el comentario de Bashmar y maldice una y mil veces a Leinay, su Señora de la Caca de Vaca, la eterna traidora. Desde luego, si a alguien le iba a agradecer haber vuelto no sería a otro que a Mhaerosh, su Señor, pues sólo gracias a él podía deberse que hubiera vuelto de la muerte, sólo él la había dejado marchar de sus dominios para volver a la vida].
[Entonces la ve, a Nenu, y se teme lo peor. "Ese pequeño demonio...", piensa. ¿Quién la torturaba de esa manera, y por qué?].
[Responde a Nael antes de salir de la habitación]:
- No me lo agradezcas a mí sino a Leinay, Nael, sólo ella a obrado el prodigio de la vida, una e infinitas veces lo ha obrado y lo volverá a obrar. Yo sólo soy un humilde mensajero de su palabra. Agradéceselo a ella rezando en su honor, allí dejo una de sus representaciones -dice mirando a la figura de la mesilla de noche-. Agradéceselo a ella rezándole.
[Nenu no solía enfadarse pero al ver que nadie reconoce su gran esfuerzo se siente un poco decepcionada. Entinde que habrá de ser ella misma que explique a Fanshira la proeza que ha llevado a cabo por ella]
- Fanshira!! Eres consciente de lo que he hecho por tí?...[ Nenu se da cuenta de la pregunta tan estúpida que acaba de hacer]
- No, supongo que no puesto que estabas inconsciente
- Como estaba diciendo...
Bashmar ha hecho mucho para que vuelvas a vivir pero si yo no llego ha estar a su lado haciendo el ritual de la vida tú aún estarías buscando el camino de vuelta. No te lo digo para que me des las gracias, no hace falta. Me siento recompensada con tenerte de nuevo entre nosotros, con sentir tu presencia cerca de mi y con ver que nuestra amistad puede profundizar mucho más a lo largo de los años que vivamos.
[En la última frase Nenu ha puesto tono de discurso]
- Bienvenida a la vida!!!!
[Nenu se tira a su cintura para abrazarla puesto que se siente muy emocionada de ver que todo vuelve a la normalidad]
[Se separa de ella de nuevo]
- Nos puedes explicar, si es que te acuerdas de algo, qué demonios te ha ocurrido exactamente?? Quiero saber todos los detalles...
¿Es emocionante que te posean?
¿Hechas de menos al espíritu que te poseía? ¿Has quedado para volverte a ver con ella? ¿No te habrás hecho más amiga de ella que de mi?
[ Cuando dice esto último pone cara de temor. Al final calla esperando respuesta]
[Yorel responde a Lailune]
- No oyes a Timmy? Nadie lo oye, solo yo. Es tímido. Bueno, mejor. Lo último que ha dicho no creo que te hubiera gustado escucharlo, pero tranquila, sí que le caes bien.
[Entonces Lailune le da la mano a pequeño Timmy]
- Lailune!! Timmy me dice que le gustaría algún día conocerte un poco mejor, conversar contigo...
Dice que tal vez cuando duermas aparezca en alguno de tus sueños para poder hablar directamente contigo...
[Yorel sonríe, se le ve feliz durante un breve instante]
- Si no te importa, lo voy a guardar un poco. Está muy cansado. Yo iré a ver si ese posadero me da habitación de una vez, también necesito descanso.
[Yorel espera un momento para ver si Lailune hace referencia a lo que le acaba de decir y acto seguido se acerca a sus dos acompañantes que continúan ocultos bajo sus capas negras]
[Una de las figuras encapuchadas cuando ve a Téndaz se dirige a él]
- Posadero! Queremos una habitación para tres. [Su voz es de mujer, suave y tranquila]
(Iris estaba tremendamente excitado y decidió llegar aún más lejos. Suavemente intentó penetrar a Lina, pero sientió que quizá no era el momento, ni siquiera la humedad que había en el cuerpo de Lina era suficiente para dejarle paso hasta lo más profundo de su curvilíneo cuerpo. Parece que era virgen. Entonces recordó lo que hizo con su difunta esposa. Bajó por el vientre de su compañera, besándola y acariciándola hasta llegar al punto exacto, deteniéndose allí el suficiente tiempo para relajarla y darle el mayor placer posible. Cuando comprendió que ya estaba preparada, volvió hasta ponerse frente a frente contra ella, para besarla apasionadamente mientras la penetraba suavemente. Primero despacio y poco a poco fue acelerando el ritmo. Nunca había disfrutado con una mujer de esa forma, ni siquiera con su mujer).
Eres increíble Lina, me estoy volviendo loco de placer. (Y la volvió a besar).
[Lina no podía creerse lo que Iris le hacía. Jamás nadie le explicó con detalles lo que era hacer el amor...y en aquel instante lo comprendió. No podía describirse con palabras, solo el placer podía dar nombre a todo aquello que sentía. Le había gustado especialmente cuando Iris le bajó por el vientre dándole besos hasta llegar a la zona más caliente de su cuerpo. La piel le ardía. En su cabeza solo había un deseo: más. Se le antojaron ganas de lamerle a Iris el...¡No! Pero que le estaba pasando, nunca había tenido esas ideas! Que le estaba haciendo ese hombre...Entonces la penetró. Ella dejó que sus cuerpos se unieran. Durante unos minutos se dejó llevar por él. Se le antojó entonces indicar a Iris que se tumbara sobre la cama, boca arriba, quería subirse encima de él y cabalgarlo. Él estaba duro, perfecto para subirle encima y no parar. En esta postura Lina estaba bellísima, su pelo le cubría la espalda y su cara quedaba frente a la de Iris. Ella no era capaz de mirarle a los ojos pues sentía tanto placer que lo único que podía hacer era gemir y gemir...cada vez más fuerte!]
[Nenu se da cuenta de que Fanshira no puede ni si quiera hablar y entiende que habrá de esperar un rato para saber todo aquello. Mira a Nael dispuesta a hablarle]
- Nael, te das cuenta de que Fanshira nos necesita ahora más que nunca. No puede ni hablar. Habremos de hacer turnos de guardia. Si quieres cuando tu descanses yo velaré por ella. Como no puede moverse yo la entretendré. Le podré explicar mil y una historias y así comprenderá la naturaleza de mi raza.
[Cuando dice esto Nenu se acerca a Fanshira para acariciarle el cabello]
- Pobrecita Fanshira, que no puedes ni hablar. Si hace falta te alimentaré.
(Iris estaba fascinado. Ninguna mujer había tomado las riendas en una relación, pero le encantó. Se dejó llevar durante un rato, pero se dio cuenta que necesitaba más, más de ella, sentir más de ella. Así que apoyó su espalda contra la pared, quedando él sentado y ella encima. Ahora podría lamer sus pechos mientras la penetraba. Posó sus manos sobre sus nalgas para poder elevarla en cada embestida y sentirla aún más. Porque aún necesitaba más).
(En este punto de la relación dudaba que Lina fuera virgen, demostraba una gran maña. Pero esto era secundario, lo primario era ella, y darle más placer, porque sabía que ella también necesitaba más).
(Por un momento separó sus labios de sus senos y la miró a la cara, no cabría más placer en su rostro. Sus gemidos lo volvían loco. Volvió a besar sus senos, apretó aún más sus nalgas y sus embestidas se volvieron todavía más fuertes).
[Velar acaba de entrar por las escaleras que conducen al salón cuando se cruza con Yakro, no puede evitar gesticular una mueca de sonrisa al ver como va embadurnado de ese líquido rosáceo. Baja las escaleras y se dirige hacia donde están Téndaz, Lailune y Yorel. Se sienta en eso que antes esa un taburete y ahora parece ser una especie de roca en forma de cilindro.]
-Posadero, seria tan amable de servirme una buena jarra de su cerveza bien fría [A Velar le encantaba la cerveza aunque le subía muy rápido así que no podía abusar de ella. Entonces se gira y se dirige a los allí presentes.]
- Tú eras Lailune, ¿verdad? ¿Y tú? Yo soy Velar sacerdote de Aknaliss, ¿lleváis mucho tiempo por aquí?
[Cuando Velar llega Yorel aún se encuentra hablando con Lailune. Le decía a Lailune que iba a guardar a Timmy en la mochila para que descansara un poco. Yorel tenía muchos dolores musculares del viaje que había hecho y necesitaba tumbarse en una cama urgentemente a relajarse. ¿Dónde estará esa maldita?, cuando la encuentre...Su cara se desfigura al pensar en ello. Cuando Velar les pregunta si llevan mucho tiempo en la posada decide responderle]
- Buenas tardes velar...o noches? Estoy un poco desorientado en esta posada. [Yorel extiende el brazo hacia la mano de Velar para cogérsela y darle un apretón]
- He llegado hoy, y como puedes ver aún estoy esperando que el posadero me de una habitación.
Ahora que lo veo iré a pedirle una
[Yorel se marcha sin más dilaciones a guardar a Timmy]
[Nenu, continúa acariciando la cabeza de Fanshira para tranquilizarla. Se trata de que todo vuelva a la normalidad lo antes posible, no quería que todo lo ocurrido resultara traumático a Fanshira]
- Sssshhhh! No intentes hablar Fanshira! Lo hago muy agusto. Hacerte compañía en estos momentos me resulta muy gratificante.
[Velar observa como Yorel le acerca su mano y el responde con el mismo acto, le acaba de gustar el gesto de ese hombre…. Le da la mano afablemente.]
-Yo diría que aún podríamos decir buenos días, aún no es ni la hora de comer… Así que buenos días creo que sería lo más correcto. Supongo que Téndaz te ofrecerá una habitación cómoda y confortable enseguida.
[Velar mira como Lailune da graciosamente otro sorbo a su bebida]
-Deduzco, Lailune, que lo que estas bebiendo es lo que Yakro llevaba por encima de sus ropas, no parecía muy alegre cuando me lo he cruzado, todo bien? [A Velar no le importa lo que le ha pasado a Yakro, pero aquella chica le parece mona y graciosa, le apetece mucho conocerla un poco.]
[Téndaz reacciona súbitamente al escuchar la petición de una habitación para tres. Salta de su silla y se muestra totalmente cordial y efusivo].
- Claro... ¿señora? Una habitación para tres, síganme.
[Sirve una jarra de cerveza a Velar antes de marchar escaleras arriba girándose de vez en cuando para ver que Yorel y sus acompañantes le siguen. De mientras les da conversación].
- Y díganme, ¿van a pasar mucho tiempo en mi posada? Si no es indiscreción preguntar claro.
[Lailune mira a Yorel algo aliviada, al parecer le gustaba al dichoso conejito que parecía regir sus decisiones. ¿Y ahora resulta que al conejito le gustaría con ella?].
- Conversar... ¿conmigo? Perdona, pero ¿Timmy puede hablar... en sueños? -"por todos los Dioses, este hombre está como un cencerro, mucho peor que Nervine, que ya es decir", piensa Lailune.
[Lailune empieza a jugar nerviosa con su collar de perlas].
- Sí, tranquilo, guarda a Timmy que debe estar muy cansado, se le nota en la cara -suspira aliviada al perder de vista al muñeco, no le gustaba demasiado, le hacía sentir intranquila.
[Cuando Velar le pregunta, Lailune se siente mucho mejor al poder compartir la responsabilidad de hablar con un enfermo mental del calibre de Yorel].
- Sí, soy Lailune Naesia de Brangart -hace una impecable reverencia con su vestido negro-. Encantada de conocerte Velar. ¿Así que sacerdote de Aknaliss? ¡O sea! Sabes que es la Deidad patrona de los hechiceros benignos, ¿no? Claro, por supuesto que lo sabes. Yo soy Hechicera del Cascabel Dorado, aunque ahora no llevo mi cascabel, ¡ajaja! -ríe-. Y no, no llevo mucho tiempo por aquí, sólo unos días, lo que pasa es que esta posada es muy divertida, con tanta gente nueva con sus historias y todo eso, no paran de pasar cosas, así que aquí estamos, ¿sabes? ¿Y a tí que te trae por aquí?
[Continua hablando a Velar jugueteando con su collar].
- Deduces bien, yo he rociado a Yakro con la leche de fresas por accidente, ¿sabes? Luego te cuento por qué, si no te importa esperar. Pero me parece que ese Yakro se lo toma todo muy a pecho, encima de grosero es delicado, si ya me parece a mí que no voy desencaminada... -pone cara de saber algo que nadie parece saber.
[Nael, al marcharse Bashmar, se echa a rezar al suelo de rodillas con las manos unidas a la estatuilla que representa a Leinay, Diosa de la Vida, Señora de la Creación].
- Gracias, gracias, gracias, por haber sanado a mi protegida Fanshira Nocheoscura, por devolverle la vida. Prometo que siempre honraré tu nombre, Leinay, y les haré saber a todos de tus virtudes y tus gracias, que no son pocas... -continúa con su palabrería en favor de Leinay.
[Fanshira no puede soportarlo más y cree que está a punto de perder el conocimiento, cosa que le resultaría una bendición en estas circunstancias. Maldice con toda su ira a Nenu para que muera de la forma más horrible imaginable, y a Nael por rezar a la asquerosa Señora de la Caca de Vaca cuando no ha tenido nada que ver en su vuelta].
["¿Guardias? Maldito demonio infernal", pensó mirando a Nenu con maldad. "Cuando me recupere te pienso segar el cuello con mi guadaña... ¡mi guadaña! ¿Dónde está? En la cripta... maldición"].
["¡No quiero escuchar tus historias malditaaaaaaaa! Me vengaré. ¿Alimentarme? Atrévete, ¡y juro por mi Señor Oscuro que me vengaré de tí, demonio aqueroso maldito hija de la peor ramera que ha pisado sobre la faz de los reinos!"].
[No podía soportar el contacto de las manos de Nenu, así que intentó mover la cabeza y abrir la boca para morderla con tanta fuerza como pudiera. Con un poco de suerte le arrancaría un pedazo de su pútrida carne. Fanshira se prometió que buscaría el lugar del que procedía Nenu, y que lo infectaría con las peores enfermedades conocidas. No en vano le servirían sus estudios en el laboratorio...].
[Velar escucha con atención a Lailune]
-Para mi también es un placer conoceros.
¿Cascabel Dorado? Creo haber leído algo sobre vuestra orden pero no recuerdo muy bien el que… Y si, como no voy a saber que mi preciosa Diosa es la patrona de los hechiceros benignos…
Nosotros estamos aquí de pasada, mi hermana y yo estamos alejándonos…, huyendo un poco de nuestro pasado, buscando un nuevo sitio donde vivir tranquilos… Hemos entrado a descansar antes de proseguir con nuestro camino. ¿Y a ti que te trae por esta posada?
[En ese momento Velar se fija en algo que lleva en la solapa Yorel, ese símbolo… le suena un montón pero no recuerda de que. Prosigue su conversación con Lailune.]
- Pues ese Yakro… No se que decirte de él, me lo ha presentado mi hermana, pero la verdad es que no soporto la forma que tiene de mirarme la verdad es que llega incluso a molestarme…
[En ese momento Velar reacciona se acaba de acordar que es ese símbolo que cuelga de la solapa de Yorel, su cara cambia a una expresión de no demasiada agradable, no le hace ninguna gracia estar tan cerca de alguien afín a las artes oscuras.]
[Bashmar anda por el pasillo camino a su habitación cuando escucha unos extraños sonidos. Eran como gemidos de animales moribundos... ¿Alguien herido? Se acercó más al lugar del que procedían y vio la puerta abierta. Se asomó y vio a un hombre y una mujer en innombrable posición].
- ¡Por la Diosa de la Vida!
[Se apartó y se puso contra la pared. El rubor cubrió sus mejillas, sus orejas, su cuello, sus manos se pusieron rojas y el corazón le latió desbocado en el pecho].
- ¡¿Peroquéhacenestosjóvenes fornicandodesamaneratan impúdica?! -murmuró para sí-. ¿Es quenohayrecatoyaenlosdíasque corren? Yasabersiestáncasados... oy oy oy -dijo mientras se ponía la mano en la frente y negaba incrédulo con la cabeza.
[¿Que haría? Podía cerrar la puerta e irse a su habitación como si no hubiera visto nada... pero sabía que eso no estaba bien. Debía tener una charla con esos jóvenes pervertidos para devolverles al buen camino. La cuestión era si hacerlo ahora o esperar a que terminasen... Puso la mano en su barbilla mientras meditaba].
[Lailune miró a Velar con suspicacia].
- ¿Qué has oído algo de la Orden del Cascabel Dorado?
[No sabía que pensar de Velar, que ella supiera era la única que pertenecía a esa orden porque tal orden no existía, era como a ella le gustaba denominarse a sí misma. O bien Velar se estaba pasando de listo y era un mentiroso, o bien existía una orden así y ella lo desconocía. "O sea, que fuerte si existe esa orden", pensó].
- ¿Y dónde lo has oído? Esa orden no es muy conocida en Brangart, está más extendida por ahí... más allá de las Montañas Zuldoradas, más allá, más allá... ¡ajajá! -no sabía si estaba quedándole muy creíble, así que opto por reír.
- ¿De qué parte de tu pasado huyes exactamente con tu extraña hermana? Una pareja muy curiosa vosotros dos, si me permites.
- Normal que no te guste como te mira Yakro -baja la voz hasta hacerla un susurro-. Me parece que sus gustos van más acordes contigo que conmigo, ¿me entiendes?
[Velar se extraña del comentario de Lailune sobre Yakro.]
-¿Que quieres decir con eso de que los gustos de Yakro van más acordes conmigo que contigo? Aaaa, quieres decir que es afín a las intenciones de Aknaliss… Será un placer instruirle en ese campo.
Y hablando de instrucción, fue ahí, cuando estudiaba en el Observatorio de las Montañas Medas, cuando juraría haber leído algo sobre tu orden, aunque sinceramente no estoy seguro…, además poseo ciertas aptitudes para identificar algunos sacerdocios, pero si tu orden fuera importante seguro que tendría un recuerdo más claro, si me acuerdo de algo más prometo comentártelo.
Sabes… aunque sea extraño es un placer poder gozar de una playa tan magnifica como esta mientras tenemos todos los recursos que nos da una posada, ¿no crees?
¿Te hace un baño? ¿Te apetece una carrera en el agua? Es que me encanta nadar, pero siempre es más agradable hacerlo si tienes a alguien con quien competir un poco…
[Por Aknaliss, como se ha atrevido ha hacerle tal proposición a una dama tan bella, que vergüenza… la cerveza que le ha servido Téndaz debe ser de más graduación de la que normalmente acostumbra a consumir…]
[Yorel se dirige al posadero]
-Pero bueno!Es que nunca nos va a atender!
[Se notaba a Yorel, por el tono de la voz, que estaba molesto]
- Llevo aquí, más de media hora, y comienzo a estar cansado...Si hasta me ha dado tiempo a darme un baño!
[Su ceño está fruncido]
[Por detrás de Yorel se acercan sus dos acompañantes. Una de ellas, le pone una mano en su hombro y le susurran al oído algunas palabras. No se oye lo que le dicen pero parece tranquilizarlo. Yorel vuelve a hablar]
- Ehem! Bueno, si nos puede dar ahora la habitación se lo agredecería. Estoy derrotado.
[Realmente la apariencia de Yorel es de cansancio. En su cara, unas grandes ojeras enmarcan sus ojos color miel]
[Nenu continuaba al lado de Fanshira pero había dejado de acariciarle su cabeza. Había sustituido eso para contarle numerables historias de la Isla de Kend, lugar de donde proviene. Su parloteo era incesante. Nenu temía que su amiga la tomara por aburrida y quería entretenerla, por ello se esforzaba tanto en recordar todo aquello que le hubiera pasado y considerara emocionante. Desde luego las historias que le contaba no eran demasiado normales, incluso alguna que otra parecía increïble que fuera cierta, pero ella lo explicaba como si lo hubiera vivido. Incluso, sus ojos se llenaban de lágrimas cuando era triste o se reía a carcajadas cuando se acordaba de lo divertido habían sido sus vivencias.
Nenu se sentía feliz de poder transmitir todo aquello a alguien, tal vez si algún día a ella le pasaba algo, sus historias no quedarían en el olvido]
[Lailune continúa su conversación con Velar mientras estira los pliegues que forma su vestido por estar sentada].
- Quiero decir que es mariflori, que le gusta la carne pero no el pescado, que es una flor de jardín, que le gusta el melón pero no la sandía, ¿entiendes?, ¿no?, pues él sí. Que fuerte, parece que haya que explicártelo todo.
- No creo que hayas leído nada sobre mi orden, te debes haber confundido, ¿sabes?. Y no entiendo qué tiene que ver que sepas identificar sacerdocios, yo no soy sacerdotisa, soy hechicera, y si perteneciera a una orden sería a una de hechiceros, así que dudo que la reconocieras.
[Con cara de circunstancias].
- No, creo que rehusaré tu proposición porque me he bañado antes y porque como ves no voy con la ropa adecuada. Por cierto, no me has contestado a mi pregunta sobre de qué pasado huís, Velar.
[Lina estaba asombrada con aquel hombre, deseaba que aquel momento quedara estancado en ese lugar y en ese tiempo, no quería que parara, esa sensación le hacía vibrar todo el cuerpo...pero como toda historia...también vio llegar su fin. Un suave cosquilleo le comenzó a subir hacia el estomago convirtiéndose en un estallido de placer en todo su ser. Era una sensación suprema y única, jamás había sentido eso. Sus ojos se tornaron llorosos. Había sido magnífico...Miró a Iris a los ojos, su cara sonrojada le delataba, estaba encantada con él]
[De nuevo Yorel hablaba con un posadero imaginario en la barra, pues Téndaz, estupefacto, ya les había ofrecido una habitación para tres y esperaba en la escalera a que sus huéspedes le siguieran].
[Las dos acompañantes de Yorel, que se dan cuenta de que éste habla al aire, deciden pasarle la mano por los hombros y guiarlo hacia las escaleras que es donde se encuentra el posadero realmente. Yorel no es consciente de lo que acaba de ocurrir, su cansancio es tal que se deja llevar por ellas, incluso no le extraña ver al posadero esté llí mismo en las escaleras, esperándoles desde hace unos minutos]
(Iris sentía el fin de la relación, y justo cuando Lina parecía llegar a la cumbre del placer, explotó en su interior. Se la quedó mirando a sus ojos llorosos. La acarició el pelo y la besó).
¿Estás bien preciosa?
[Velar pone una cara de no estar entendiendo nada de lo que Lailune intenta transmitirle – ¿Que me esta intentando decir Lailune con lo de Yakro, la comida, las flores…?- Piensa para si.
Pos lo siento Lailune pero sigo sin entender lo que me intentas decir sobre Yakro, pero a mí mientras se comporte conmigo y con mi hermana, no me importa demasiado.
[Velar da un buen sorbo a su jarra de cerveza fresca.]
Con lo referente a tu orden estoy totalmente de acuerdo, debo haberme confundido, la verdad es que desde hace un año y medio no he tocado prácticamente un libro, pero antes con esfuerzos sacaba mis ojos de ellos, así que debo haberme confundido, mil disculpas.
[Velar toma otro trago de cerveza.]
Perdón pero he intentado eludir el tema…, no he contestado conscientemente, pareces una persona muy agradable, pero nuestro pasado, el pasado del que huimos es algo muy intimo y personal, espero que entiendas que es algo que no solamos compartir.
[Lina respondió a la pregunta de Iris]
- Iris, nunca había probado nada igual...
[Lina estaba extasiada. Las caricias y el beso que Iris le hacía con suma delicadeza la dejaban en un estado todavía mejor. Sentía como si flotase. Cerró los ojos y se dejó llevar por esa sensación tan maravillosa, poco a poco sin darse cuenta, Lina se durmió en los brazos de Iris]
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