Mapa de Ashaz
- Laúr
- Mapa del Obelisco
- Montañas Medas
- Montes de la Niebla
- Observatorio Lunar - Mapa
- Torre Inacabada
- Valle de las Luces
-
Laúr
En esta ciudad no hay comercio de objetos mágicos, pero sí
hay bastante intercambio de hierbas, desde simples hierbas para
infusiones a extrañas especies utilizadas en secretos rituales
que crecen en los bosques que circundan el río Marún. Se venden
todos los días en el Mercado Herbal, el mercado ubicado en el
centro de la ciudad, alrededor de la fortificación de los
Señores Feudales del Norte.
Se dice que en este mercado es el único lugar donde
se puede encontrar la
Siempreviva, una planta
trepadora capaz de vivir en cualquier medio y que sólo se puede
matar a golpe de fuego.
En este mercado, como en cualquier mercado de
renombre que se precie, también se reúnen tahúres, bardos,
pícaros, cantantes y muchos otros que van en busca de fortuna. O
de incautos a los que hurgar en los bolsillos...
Montañas Medas
Dicen que en las Montañas Medas tienen su escondite varios
grupos de bandidos que asaltan los caminos para interceptar
caravanas y robar sus mercancías. Pero ahora que la ruta de Laúr
a Circania pasa por los Montes de la Niebla hace tiempo que no
se escuchan rumores de ningún asalto. Estos grupos parecían bien
organizados cuando actuaban y, si las habladurías son ciertas,
es porque alguien los lideraba con gran inteligencia desde las
montañas. A ese alguien lo llaman Mashtac, el Diablo del Oeste,
y se dice que su fuerza es tan grande como la de un gigante de
las colinas y que es tan listo y mortífero como un contemplador.
Las autoridades y los cazarrecompensas han intentado encontrar
su guarida en múltiples ocasiones para acabar con él, pero,
exceptuando una vez, siempre sin éxito. Y de esa vez lo único
que quedó de los guardias que la hallaron fueron sus
despellejados cuerpos marcados por innumerables símbolos
ocultistas, más propios de sectarios o adoradores de los
demonios que de simples bandidos. Sólo sobrevivió el sacerdote
que les acompañaba y se comenta que cuando lo encontraron estaba
ciego y loco. Aquel suceso recorrió el reino de un extremo a
otro corriendo de boca en boca, y pocos se atrevieron ya a
adentrarse en las Montañas Medas para buscar a Mashtac a menos
que estuvieran fuertemente defendidos. Aunque de esto hace más
de un año.
Algunos temerarios se han atrevido a decir incluso
que Mashtac ha llegado a un trato con los Señores Feudales del
Norte que establece que, a cambio de un tributo semanal, los
bandidos no asaltarán a las caravanas que porten su escudo de
armas. Comentan que es así como los Señores del Norte se han
enriquecido tanto últimamente, ya que como sus mercancías son
las únicas que llegan intactas a los grandes mercados pueden
imponer el precio que deseen.
Lo extraño es que los Sacerdotes de la Diosa Blanca
atraviesan las montañas a menudo y nunca les han molestado los
bandidos. Hasta cinco veces cada mesana recorren la Senda
Escarpada para alcanzar el Observatorio Lunar. La guardia dice
que es porque Mashtac no tiene interés en las pocas posesiones
de los clérigos, la gente que es porque Mashtac es un Demonio
venido del lejano Oeste y que respeta por temor a los Dioses y a
sus feligreses. Sea como fuere, en lo que sí coinciden es en que
Mashtac es el villano más temido de estas tierras de los últimos
tiempos y nada ocurre sin que él lo sepa en las Montañas Medas.
Montes de la Niebla
A medio camino entre Laúr y Circania se
hallan los Montes de la Niebla. Es una yerma extensión de unos
setecientos kilómetros llena de montículos que se suceden entre
pestilentes ciénagas plagadas de insectos capaces de causar todo
tipo de enfermedades. Al ponerse el Sol, los montes se cubren de
una niebla espesa, excepto por sus cimas. Unos dicen que es
porque la humedad se condensa entre los cerros como un mar
fantasmal, otros que hay algo o alguien que hace que surja cada
noche, un poderoso hechicero no muerto tal vez, una criatura
salida de las profundidades de la tierra... nadie lo sabe.
Sea cual sea su origen, lo que de verdad preocupa a
las gentes que han de atravesar este peligroso lugar no es la
niebla, sino lo que mora en ella. Una vez el Sol se pone,
extrañas criaturas emergen de nadie sabe donde para atrapar a
los incautos transeúntes o a los comerciantes que, tomando esta
ruta como forma más rápida de llegar de Laúr a Circania y
ahorrar tiempo y dinero, se ven sorprendidos por la noche a la
intemperie. Nadie vuelve a saber de ellos.
Cansados de tener que rodear los montes para ir de
una ciudad a la otra, se construyeron tres refugios, uno para
cada noche que se necesita para atravesar los montes a pie. Así,
los viajeros se pueden resguardar tras las fortificadas puertas
con la llegada del atardecer y partir con la salida del primer
rayo de luz para llegar al siguiente refugio. Desde entonces, ya
hace cinco mesanas, es seguro atravesar los montes utilizando
los refugios que los exploradores de la Orden de la Bellota Roja
mantienen en condiciones adecuadas. Las criaturas de la niebla
nunca los han atacado ya que, excavados en los cerros como están
y protegidos por triples puertas de la mejor madera de roble
anciano, no parece muy verosímil que puedan entrar.
Observatorio Lunar
Sobre el pico más alto de las Montañas Medas, conocido como
Diente Azul, se halla el Observatorio más avanzado de Astrología
adosado a la pared de la montaña: el Observatorio Lunar. Allí se
han realizado la mayoría de los estudios astrológicos hechos en
el Reino de los Hombres y es allí donde se han escrito la
mayoría de libros relacionados con el tema que corren por el
Reino y hasta más allá. Este Observatorio está dirigido
principalmente por los Sacerdotes seguidores de la Diosa de la
Luna Blanca, aunque también colaboran con ellos sacerdotes de
muchas otras religiones interesados en la astrología, algunas
Órdenes de Hechiceros o Magos que estudian por cuenta propia.
El Observatorio consta de cuatro torre principales:
la Torre Blanca, orientada hacia el Noroeste y desde la que se
observa continuamente a Aknal; la Torre Negra, orientada hacia
el Sureste y desde la que se observa a Argen; la Torre Solar,
orientada hacia el Noreste y desde donde se observa el Sol; y la
Torre de las Estrellas, orientada hacia el Suroeste y desde la
que se observan el resto de cuerpos celestes, aunque desde todas
las torres se observan todos los astros celestes, todo depende
de donde se sitúa éste en el cielo. Estas torres se hallan
iluminadas de día por el Sol y, de noche, se iluminan con los
Cristales Lunares. Estos cristales absorben la luz natural y,
cuando el Sol se pone, iluminan todo el recinto con una tenue
luz plateada, como la luz de la luna.
Mapa del Observatorio
Torre Inacabada
A un par de mesanas de camino de la ciudad de Laúr, entre las
Colinas de los Vientos, se halla una torre, alta como ninguna
otra, que fue construida en la antigüedad por los hombres de la
ciudad con ayuda de unas criaturas mágicas llamadas los Hombres
de Roca. Se hizo para alcanzar el arco iris que,
misteriosamente, siempre aparece allí a las 12 del mediodía. Se
la conoce como la Torre Inacabada.
Nadie sabe ya que ocurrió con los Hombres de Roca.
Unos dicen que se cansaron de la avaricia que los hombres
mostraban por llegar al cielo y que decidieron marcharse para no
volver. Otros dicen que fueron al Desierto de las Sombras y que
son las misteriosas piedras monolíticas que yacen allí, dormidos
hasta que vuelvan a despertar.
Todos los Hombres de Roca desaparecieron excepto
uno, que dicen que mora todavía la torre para protegerla de la
avaricia de los hombres, y no permite que nadie se acerque a
ella. Y nadie se acerca, pues todo aquel que es lo
suficientemente inconsciente para hacerlo no vuelve jamás.
Se dice que una princesa árabe que venía del lejano
oeste pasó con su compañía de sirvientes cerca de la Torre
Inacabada, y que el Hombre de Roca los mató a todos excepto a
ella, pues al parecer era tan bella como el amanecer y sus
encantos hicieron mella hasta en el Hombre de Roca, así que la
hizo prisionera en la torre.
Muchos han sido los valientes que han ido a la torre
con tal de rescatar a la princesa, pues se sabe que aquel que la
rescate podrá pedir su mano y ser el monarca de su lejano reino
en oriente, pero ninguno ha vuelto jamás...
Valle de las Luces
Ubicado entre las faldas de las Montañas Medas, el Valle de
las Luces es un lugar encantador y misterioso habitado por
manadas de caballos salvajes que corren al galope con brillantes
crines, llenos de orgullo. Hasta se dice que se han visto
Unicornios Negros, los unicornios más raros que existen, más
mágicos incluso que los blancos o los grises.
El valle se llama así porque, al llegar la noche, se
ilumina con las luces de la Lumina que allí crece, un arbusto
cuyas flores se abren con la luz de la Luna Blanca y que emiten
una suave luz azulada y un perfume embriagador. Entre el
populacho se dice que no se debe mirar fijamente a estas flores,
ya que son capaces incluso de hechizar a quien lo haga. No sería
la primera vez que se encuentra a algún viajero solitario que
vaga por esos parajes sin rumbo y sin saber quién es o adónde
iba.

