[Téndaz, en el salón privado de la planta baja de la posada, mira a Lailune. Los preciosos ojos azules de la chica son como lagunas gélidas que se han congelado en el invierno, en las que una fuerza poderosa late llena de secretos. "Eso es", piensa, "cómo no se me ha ocurrido antes". Intenta incorporarse, pero no puede].
- Lailune -murmura con los ojos muy abiertos-. Es... lo que lleva Lasinia. No puede ser...


[Lucha en el salón;
Iereas ataca con daga arrojadiza a Ojos de Sangre:
- Tirada de ataque Iereas (d20): 20 (crítico, dañox2)
--> Impacta (20), daño (1d4): 2 x 2 = 4
La daga de Iereas impacta con certera puntería en la cabeza de Ojos de Sangre y se pierde en la negrura que le envuelve como un humo espeso].
[Lailune mira a Téndaz intentando entender lo que le está diciendo, pero no lo entiende].
- ¿Qué? Téndaz, no te entiendo. ¿Qué es lo que lleva Lasinia? ¿Qué es lo que no puede ser? ¡Téndaz!
Iereas vio cómo su destreza había ido a más desde que perdió su vida y comenzó su clandestinidad. Una media sonrisa se dibujó en su cara. La musculatura de sus brazos ya empezaba a mostrar ciertos volúmenes que hacía meses antes no existían. Casi una lágrima cayó mejillas abajo de emoción y al comprender que, igualmente, ya era tarde. Un hombre sin patria...
Dejó de perderse en sus pensamientos, y vio que perdía de vista su daga entre la oscuridad. "¿Dónde estaba su daga?", se preguntó.
[Lucha en el salón;
Ojos de Sangre ataca con garras a Nenu Mimosa:
- Tirada de ataque Ojos (d20): 7
- Gac0 Ojos (mano): 18
- Golpea a: 11 (18 - 7)
- Armadura Nenu: 4
--> No impacta (11 > 4)
Ojos de Sangre intenta desgarrar la pierna de la pequeña Nenu, pero es increíble la velocidad con la que se mueve. Su ataque falla].
[Nael ve cómo las tinieblas se disipan por fin a su alrededor. Al fin ve a Lasinia. Aprieta sus manos con fuerza alrededor de la empuñadura de la espada y carga contra ella con todas sus fuerzas. Quiere eliminarla de la faz del mundo para siempre].
- Criatura del mal, ¡MUERE!
[Lucha en el salón;
Nael Piesplanos ataca con espada de dos manos a Lasinia Datsen:
- Tirada de ataque Nael (d20): 20 (crítico, daño x2)
- Gac0 Nael (espada 2 manos): 16
- Golpea a: -2 (16 - 18)
- Armadura Lasinia: 2
--> Impacta (-2 < 2), daño (1d10): 8x2 = 16
Lasinia, sin la protección de las tinieblas, queda al descubierto. El espadón de Nael impacta sobre sus vértebras con tal fuerza que su esqueleto sale disparado en todas direcciones. Los huesos se dispersan por todo el salón quedando respartidos por el suelo. Lasinia ha muerto]
[Bashmar se queda estupefacto cuando ve saltar por los aires el esqueleto de Lasinia. La fuerza de Nael le parece admirable y asombrosa. Casi no lo puede creer, todo había acabado. Se queda en silencio y hace una silenciosa y brevísima plegaria a su amada Diosa por la ayuda que le ha brindado].
- Nael, eresunvalerosocaballero. Yotebendigoennombrede NuestraMisericordiosaSeñora delaCreación. QuelagraciadeLeinay teguíesiempre. ¡Peroporloquemás quieras,ayúdanosaeliminarala criaturademoníacaquepersigueala pequeñaNenu!
[Iris elije la izquierda y avanza rápidamente por el pasillo del primer piso. Cuando encuentra la habitación de Ázkabe se mete dentro con la esperanza de que pueda ayudarle. La habitación está vacía, el anciano no está. Su cama está deshecha, hace poco que se ha levantado por el calor que desprende].
[Tiende a Lina entre las sábanas y quiere observar, pero no ve nada más que la cama. Había estado a punto de perderla. Toca su cara para dibujarla en su mente, era tan bella, tan preciosa. Le dio un beso en los labios y se tendió a su lado para darle calor].
[En la habitación de Ázkabe, Lina empieza a ser visible de nuevo. Su invisibilidad se desvanece].
Iereas desvía su mirada ante el estruendo del choque de una espada. Cuando mira hacia el origen de semejante sonido ve a un caballero desgarrando en mil pedazos a la mujer cadavérica. Se estremece al ver todos los huesos del ser volando y desparramándose por todo el suelo.
No obstante, eso le reconfortaba, de daba una sensación de seguridad. Miró a Bashmar y notó cómo agradecía al caballero su acto. Entendió que la negrura que invadía la posada desde que entró en ella iba desvaneciéndose. Cuando acabara todo eso, pagaría una estancia, lavaría su extenuado cuerpo y reposaría en unas sábanas limpias. Hacía tanto que no podía decir eso...
[Velar se ha quedado estupefacto. Como simple observador, a penas puede creer lo que acaban de ver sus ojos. No hace nada su madre ha aparecido y desaparecido en un segundo, y una vez se adentra en el salón se encuentra con una escena difícil de asimilar.
Una oscuridad invadía el salón pero inmediatamente se ha desvanecido, dos criaturas oscuras se han revelado ante sus ojos enfrentándose a los que reconoce como huéspedes de la posada. Por un lado una entidad de tinieblas, por otro lo que parece ser un esqueleto con ropajes de mujer, pero… Nael acaba de destrozar a ese ser esquelético.]
- ¿Qué demonios esta pasando aquí?
[Ojos de Sangre no puede creer lo que sus ojos acaban de observar. Esa pequeña e infame criatura se le ha escapado de sus garras, no puede creerlo.
En ese momento oye el gran golpe que Nael asesta a Lasinia, y observa como fracciones del cuerpo esquelético se esparcen por toda la posada. Enseguida comprende que si aquel humano había podido hacer eso con el ser que le había permitido llegar a este mundo, seria un rival difícil de vencer, mucho más con la desventaja de no estar en su terreno y estando en una inferioridad numérica evidente.
Su sangre empieza a hervir, no sabe bien que decisión tomar.
En ese momento ve a la pequeña Lira asomar la cabeza detrás de las piernas de su hermano. Una nueva victima, así que decide no pensar más y se abalanzarse sobre ella.]
De repente un ser felino ha saltado con rapidez a través de una de las ventanas del salón. Es tan grande como una persona y muy parecida en complexión a una, y por las protuberancias de su pecho parece ser del sexo femenino. Una mujer felina.
Aterriza sobre una mesa y olfatea alrededor. Largos bigotes blancos coronan su boca llena de colmillos. Su pelo es aterciopelado y oscuro, como violeta.
Es tan ágil que la vista a duras penas consigue seguirla cuando ha saltado de una a otra mesa hasta llegar a la criatura oscura de ojos sangrientos. Un bufido ha salido de su boca cuando ha sacado sus afiladas zarpas. Por la espalda las ha clavado en ese ser con todas sus fuerzas y ha mordido su gaznate con los colmillos. Las uñas y colmillos se hunden profundamente en la oscuridad.
Bajo ninguna circunstancia soltará su presa hasta que crea que la ha matado.
[Lucha en el salón;
Felina ataca con garras y colmillos a Ojos de Sangre:
- Tirada de ataque Felina (d20): 16(garra izq.) / 19(boca: crítico, daño x2) / 11(garra der.)
- Gac0 Felina (garra/boca): 15
- Golpea a: -1(15-16) / -4(15-19) / 4(15-11)
- Armadura Ojos: 4
--> Impacta(-1<4) / Impacta(-4<4) / Impacta(4=4), daño (1d4/1d12/1d4): 3+7x2+4 = 21
Felina ataca con increíble fiereza. Sus garras se clavan profundamente en la carne oscura de su víctima y su mordisco desgarra su cuello haciendo que se viertan al suelo chorros de oscuridad.
Ojos de Sangre queda herido de muerte. Su cuerpo pierde la rigidez y comienza a caer al suelo, pero antes de llegar se desvanece en un humo espeso que se esparce alrededor. Cuando desaparece, el único rastro que queda de él es una mancha negruzca sobre las baldosas].